
⚠️ En vísperas de las elecciones, crece el discurso discriminatorio en Armenia. La Defensoría pide frenar el odio en el debate público. #Armenia #DerechosHumanos
En la antesala de las elecciones, el discurso público en Armenia muestra un aumento de expresiones discriminatorias y de odio contra distintos grupos sociales. La advertencia fue emitida por la defensora de derechos humanos, Anahit Manasyan.
Según informó Iravaban.net, la titular de la Defensoría sostuvo que este tipo de discursos se intensifican durante los períodos electorales y pasan a formar parte del debate político cotidiano.
La defensora subrayó que en el espacio público armenio se repiten expresiones intolerantes, etiquetadoras y dirigidas contra mujeres, personas con discapacidad y minorías étnicas.
También señaló la proliferación de discursos de odio contra representantes de la Iglesia Apostólica Armenia, otras organizaciones religiosas y personas ateas.
“Esta circunstancia es inaceptable y debe ser contrarrestada adecuadamente”, advirtió Manasyan en su declaración oficial.
A su vez, dijo que miembros opositores al gobierno también usan términos denigrantes y racistas como “turco” o “azerbaiyano” para descalificarlos.
En los últimos días, el debate público se vio marcado por expresiones que degradan la dignidad de las mujeres y refuerzan prejuicios de género.
La defensora remarcó que estas ideas están profundamente arraigadas en la sociedad y contradicen el principio de igualdad. También condenó cualquier intento de justificar este tipo de comportamientos.
Lo más preocupante, afirmó, es que muchas de estas expresiones no generan rechazo social ni una respuesta adecuada.
Manasyan consideró igualmente inadmisible el uso de expresiones ofensivas contra personas con discapacidad, incluidas aquellas con problemas de salud mental, en el marco del debate político.
También rechazó el uso de términos como “turco” o “yezidí” como insultos, una práctica que calificó de discriminatoria y contraria a los derechos humanos.
La defensora alertó sobre casos recientes de ataques verbales y discursos de odio contra comunidades religiosas y ateas. Subrayó que cualquier debate democrático debe respetar las garantías de libertad religiosa.
En ese contexto, recordó una declaración previa sobre la importancia de respetar la autonomía de las organizaciones religiosas y la sensibilidad en los procesos legales que las involucren.
Manasyan afirmó que la comunicación pública de las autoridades no siempre resulta suficiente ni clara en estos casos sensibles.

Actualmente, se desarrollan varios procesos penales contra representantes de la Iglesia Apostólica Armenia. Uno de ellos generó un amplio debate público.
Sin interferir con la labor judicial, la defensora consideró insuficiente la comunicación estatal y pidió explicaciones continuas, completas y acordes a los estándares internacionales.
La Defensoría destacó que funcionarios públicos, políticos, medios y figuras sociales deben asumir un rol activo contra el discurso discriminatorio.
Manasyan advirtió que incluso la oposición a estos discursos suele expresarse con nuevas formas de estigmatización. Esa práctica, afirmó, tampoco tiene justificación.
El llamado final fue claro. Excluir el discurso de odio y discriminación resulta esencial para garantizar un debate democrático sano durante el proceso electoral.






