
Lengua es identidad. Armenia lo sabe. En el Día Internacional de la Lengua Materna, el Gobierno anunció nuevos programas para proteger a las minorías y reforzar la educación cultural. Diversidad como política de Estado 🌍✍️
Armenia reafirmó su compromiso con la Día Internacional de la Lengua Materna con un mensaje claro: proteger las lenguas significa proteger la memoria nacional. La ministra de Educación y Cultura, Zhanna Andreasyan, sostuvo que “las lenguas y culturas nacionales transmiten la experiencia y la memoria histórica de cada nación”.
La conmemoración, proclamada por la UNESCO** en 1999 y vigente desde 2000, busca defender los derechos lingüísticos en todo el mundo. Armenia la celebra oficialmente desde 2005.
Andreasyan recordó que la diversidad lingüística no es un dato estadístico, sino un valor estratégico. “Cada uno de nosotros debería considerar la diversidad lingüística y cultural como garantía de una vida pacífica y próspera”, afirmó.
La Constitución de Armenia reconoce el derecho de las minorías nacionales a educarse en su lengua y preservar sus tradiciones. En un país marcado por la diáspora y la historia, la lengua funciona como columna vertebral de la identidad.
“Una persona se forma como individuo a través de la lengua y la cultura”, destacó la ministra. El mensaje apunta a fortalecer la convivencia y la tolerancia en una sociedad diversa.

El Gobierno anunció una medida concreta. Desde el 1 de enero de 2026 funciona en la Universidad Estatal de Ereván un grupo dedicado al estudio de las minorías nacionales.
El proyecto cuenta con financiación estatal. También avanza la creación de un centro especializado en enseñanza de lenguas de minorías y formación de docentes.
La iniciativa busca profesionalizar la protección cultural. Armenia quiere que la diversidad deje de ser discurso y se convierta en política pública sostenida.
El Día Internacional de la Lengua Materna interpela a un país que sobrevivió gracias a su idioma. La lengua armenia preservó identidad durante siglos de imperios y desplazamientos.
Hoy el desafío cambia. No se trata solo de proteger el armenio, sino de respetar las lenguas que conviven en el territorio.
Armenia apuesta a que la diversidad cultural sea sinónimo de estabilidad y futuro. En tiempos de tensiones globales, el mensaje oficial elige un tono inclusivo y estratégico.






