
El conflicto de Artsaj ha dejado cerca de 5,000 desaparecidos, 1,000 de ellos armenios, según el ICRC . El trabajo incluye recolección de datos, apoyo forense y mediación humanitaria.
El conflicto de Artsaj sigue dejando una huella devastadora en la región, con cerca de 5,000 personas desaparecidas, de las cuales 1,000 son armenios, según informó el Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC). Zara Amatuni, jefa de programas de comunicación del ICRC en Armenia, destacó que el problema de las desapariciones es una prioridad en sus operaciones.
El ICRC lleva más de tres décadas abordando esta crisis humanitaria derivada del conflicto de Karabaj. El trabajo se centra en dos áreas clave:
Amatuni subrayó que estos esfuerzos buscan no solo esclarecer las desapariciones, sino también apoyar a las autoridades competentes en sus labores de identificación y comunicación con los familiares.
Uno de los mayores desafíos es la negativa de algunas familias a aceptar los resultados de identificaciones realizadas mediante pruebas de ADN. Según Amatuni, esto se debe a diversas razones, incluidas las emocionales, lo que obliga al ICRC a colaborar estrechamente con las autoridades y mejorar sus capacidades técnicas y forenses.
El ICRC colabora activamente con el Centro de Exámenes Médicos Forenses en Armenia, proporcionando capacitación, intercambio de conocimientos y equipos para mejorar el profesionalismo en las identificaciones. Este trabajo busca reducir los casos de desapariciones en situaciones de emergencia.

Aunque el ICRC no realiza identificaciones por sí mismo, su rol como intermediario neutral es clave en la creación de un entorno humanitario que permita a las partes implicadas:
Amatuni enfatizó la importancia de mantener este tema como una prioridad en las discusiones con autoridades y familias afectadas.
El alto número de desaparecidos refleja no solo una crisis humanitaria persistente, sino también las profundas cicatrices sociales y emocionales que enfrenta la población de Artsaj y Armenia. Resolver este problema es esencial para promover la paz y la reconciliación en la región.






