
Una coalición global exige el derecho de retorno de los refugiados armenios de Nagorno-Karabaj (Artsaj) tras el desplazamiento forzado de 2023.
Una coalición de aproximadamente cinco docenas de organizaciones armenias e internacionales ha alzado la voz para defender el derecho de retorno para los refugiados armenios de Nagorno-Karabaj (Artysaj). Esta demanda fue publicada en el sitio web del Comité Armenio Dat de Estados Unidos, destacando la urgencia de establecer una plataforma internacional para negociar y supervisar el retorno bajo mandato internacional.
El llamamiento denuncia el desplazamiento forzado de más de 150,000 armenios de Artsaj como resultado de lo que describen como un genocidio llevado a cabo por Azerbaiyán en 2023. Este éxodo masivo fue precedido por un bloqueo de diez meses, durante el cual la población fue privada de necesidades básicas como alimentos, medicinas y combustible, en clara violación del derecho internacional.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha respaldado este derecho en una orden vinculante, instando a Azerbaiyán a garantizar que las personas desplazadas puedan regresar a Nagorno-Karabaj de manera segura y sin obstáculos. Sin embargo, hasta ahora, la implementación de estas medidas sigue siendo un desafío.

La declaración conjunta cuenta con el apoyo de destacadas entidades armenias, como la Unión Armenia General de Beneficencia (AGBU), el Comité Nacional Armenio de América (ANCA) y la Sociedad de Socorro Armenia (ARS). Además, organizaciones internacionales no armenias, incluidas Christian Solidarity International, Hellenic American Leadership Council, Hindu American Foundation y Humanitarian Aid Relief Trust (HART), se han unido al llamado, subrayando la relevancia global del tema.
“El derecho al retorno de los refugiados es un principio universalmente reconocido. La comunidad internacional debe actuar con rapidez para garantizar que los armenios de Artsaj puedan regresar a sus hogares en condiciones de seguridad y dignidad,” declara la coalición.
El documento propone la creación de una plataforma internacional de negociación, que asegure un retorno colectivo y protegido. Esta plataforma, bajo el respaldo de organismos internacionales, sería esencial para facilitar la reintegración de los refugiados en Artsaj, preservando su patrimonio cultural y derechos humanos.
La coalición global insta a los líderes internacionales, organizaciones humanitarias y comunidades religiosas a movilizar esfuerzos para hacer cumplir los derechos de los refugiados armenios. Este movimiento representa un paso crucial en la lucha por la justicia y la restauración de la paz en la región.






