
🌍 El conflicto escala. Acusan a SOCAR Trading en Suiza por financiar la ofensiva en Nagorno-Karabaj. Consecuencia: 150.000 desplazados. El caso llega a la ONU 🌍
Una denuncia presentada en Suiza vuelve a poner el foco internacional sobre el conflicto en el Cáucaso. Organizaciones vinculadas a Nagorno-Karabaj acusan a SOCAR Trading de haber contribuido financieramente a la campaña militar de Azerbaiyán en 2023.
La presentación se realizó ante el mecanismo de control empresarial de la OCDE, que ahora deberá evaluar el caso.
El Comité para la Protección de los Derechos Fundamentales del pueblo de Nagorno-Karabaj sostiene que la empresa incumplió normas internacionales. Según la denuncia, sus operaciones habrían contribuido a financiar al Estado azerbaiyano durante la ofensiva que provocó el desplazamiento masivo de armenios.
“El desplazamiento forzoso de unos 150.000 armenios es una de las crisis humanitarias más graves de las últimas décadas”, afirmó Garnik Kerkonyan, miembro del comité.
El argumento central es que la compañía debía aplicar una debida diligencia en derechos humanos.

SOCAR es una fuente clave de ingresos para Azerbaiyán. Su filial suiza actúa como brazo financiero y comercial en Europa. Los denunciantes sostienen que esta relación implica responsabilidad indirecta en el uso de esos recursos.
El caso se tramita bajo el procedimiento de “instancia específica” de la OCDE, que puede derivar en recomendaciones o mediaciones.
Durante una conferencia en Ginebra, organizaciones pidieron a Suiza un rol más activo. Recordaron que el parlamento suizo ya había solicitado un foro de diálogo entre las partes.
“Suiza debe participar activamente en la protección de los pueblos indígenas”, afirmó Sargis Shahinyan.
El reclamo se apoya en el rol histórico de neutralidad del país europeo.
El caso también escala al plano global. Representantes del comité participaron en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.
Allí denunciaron detenciones de armenios en Bakú y la destrucción de patrimonio cultural. Además, señalaron el incumplimiento de medidas dictadas por la Corte Internacional de Justicia.
“No se puede construir una paz duradera sobre una limpieza étnica”, advirtió Joel Veldkamp.






