
David Babayan responsabiliza a Azerbaiyán por los hechos de Ivanyan mientras Armenia y su diáspora conmemoran el 110º aniversario del Genocidio Armenio en medio de protestas en Ereván.
El exministro de Asuntos Exteriores de Artsaj, David Babayan, afirmó desde su reclusión en Bakú que la responsabilidad de los trágicos hechos de Ivanyan (Khojaly) recae en Azerbaiyán, en el marco de una jornada marcada por la conmemoración del 110º aniversario del Genocidio Armenio y nuevas tensiones en Ereván.
En un mensaje de audio difundido por el portal 168.am, Babayan aseguró que sus declaraciones fueron “completamente tergiversadas” por los medios azerbaiyanos. “Indiqué claramente que la parte azerbaiyana era responsable de esos acontecimientos, que fueron el resultado de una lucha política interna”, expresó.
Durante su comparecencia en el juicio en Bakú, el exfuncionario subrayó que jamás mencionó la existencia de una supuesta “recompensa” por la liberación de Ivanyan, tal como había difundido la propaganda oficial de Azerbaiyán. Según Babayan, los hechos de febrero de 1992 en Khojaly se desarrollaron tras la apertura de un corredor humanitario para los civiles, una versión corroborada incluso por el entonces presidente azerbaiyano Ayaz Mutalibov, quien reconoció que “los armenios dejaron un corredor de salida”.

El 25 y 26 de febrero de 1992, las fuerzas de autodefensa de Nagorno Karabaj llevaron a cabo una operación militar para desbloquear el aeropuerto de Stepanakert y neutralizar posiciones enemigas en Khojaly. Según reportes independientes, la masacre de civiles se produjo en territorio controlado por las tropas azerbaiyanas, alimentando sospechas sobre su uso con fines políticos por sectores nacionalistas de Azerbaiyán.
Babayan, en su mensaje, insistió en que las condiciones de su detención son correctas, indicando que “no hemos recibido ni una palabra grosera ni miradas hostiles”, aunque expresó su preocupación constante por el destino del pueblo armenio.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán mantiene la acusación contra Armenia, señalando el suceso como un acto de genocidio. No obstante, informes independientes, como el publicado por la organización de derechos humanos Memorial, ofrecen otra versión. Según sus investigaciones, se estableció un corredor humanitario para evacuar a los civiles de Khojaly, del cual fueron informados previamente. El informe también detalla que los ataques mortales contra los civiles ocurrieron a 14 kilómetros de Khojaly, en un área controlada por fuerzas azerbaiyanas.
El periodista azerbaiyano Chingiz Mustafayev filmó la zona inmediatamente después de los hechos y más tarde expresó dudas sobre la versión oficial, notando alteraciones en los cuerpos entre sus dos visitas. Tras iniciar su propia investigación y comunicar sus sospechas, Mustafayev fue asesinado en circunstancias poco claras.
Además, declaraciones de figuras políticas como el expresidente azerbaiyano Ayaz Mutalibov alimentan la controversia. En entrevistas con medios rusos, Mutalibov afirmó que el corredor para evacuar civiles existía y sugirió que el ataque pudo haber sido utilizado por la oposición para desestabilizar su gobierno.

Los análisis sobre Khojaly indican que la tragedia fue utilizada políticamente en Azerbaiyán. Según periodistas como Arif Yunusov y figuras políticas como Tamerlan Karayev, la masacre sirvió como pretexto para consolidar el poder en Azerbaiyán y debilitar al entonces presidente Mutalibov.
También se documentan casos de manipulación mediática. La periodista checa Jana Mazalova, presente en la zona tras los hechos, destacó discrepancias entre los cuerpos inicialmente observados y los que fueron presentados días después a la prensa, sugiriendo un posible montaje para influir en la percepción internacional.






