
⛪ Armenia vive una tormenta eclesiástica. Obispos denuncian presiones, el concilio se aplaza y exigen un Sínodo tras 26 años. El liderazgo de Karekin II queda bajo fuego 🔥. La crisis cruza política y fe. #Armenia #Iglesia
Los obispos que pidieron la remoción del Catholicos de Todos los Armenios Karekin II denunciaron que la reunión episcopal prevista para esta semana “se pospuso injustificadamente”. En un comunicado afirmaron: “Nos entristece saber que la reunión fue aplazada por una razón injustificada”. Los religiosos aseguran que esa instancia debía abrir un espacio para debatir la crisis interna.
Los obispos que se reunieron con el primer ministro Nikol Pashinyan sostuvieron que “las preguntas más serias quedan sin respuesta”. Recalcaron su “alianza inquebrantable con Santo Echmiadzin” y pidieron a los fieles evitar provocaciones. También insistieron en la necesidad de ofrecer “una solución fundamental a los fenómenos inaceptables que rodean al Estado y la Iglesia”.
La Sede Madre anunció la postergación del encuentro que debía realizar la supervisión interna, una instancia que no se convoca desde hace 26 años. La sede indicó que el aplazo responde a “la situación actual en el país y a la petición de los obispos”.
El estatuto de la Iglesia Apostólica Armenia —disponible en su propia normativa interna— define que el Sínodo Nacional controla la actividad del Catholicos. Esa instancia puede incluso destituirlo. Sin embargo, no se reúne desde 1999. “En 26 años no hubo reuniones ni informes ni supervisión”, señalaron críticos del liderazgo actual.
La Congregación Hakobiana de Jerusalén expresó su apoyo al Catholicos, pero reclamó que se convoque a la Asamblea Nacional-Eclesiástica. “La intromisión del gobierno en los asuntos de la Iglesia contradice el orden constitucional”, dijeron. También pidieron respetar la norma que obliga a mencionar el nombre del Catholicos en la Liturgia.
El primer ministro Nikol Pashinyan volvió a tensionar el clima con el clero al afirmar que, cuando la Iglesia no cumple sus reglas internas, “se vuelve vulnerable a la influencia externa”. La declaración se produjo durante una sesión de preguntas en la Asociación Alemana de Relaciones Exteriores, en un contexto atravesado por detenciones de sacerdotes y un abierto enfrentamiento con el Catholicos Karekin II.
Pashinyan insistió en que el clero debe actuar “de acuerdo con las reglas de la Iglesia Apostólica Armenia”, porque el incumplimiento abre la puerta a presiones externas. Aseguró: “Queremos cumplimiento. Debe haber conformidad de la iglesia, del clero y de sus líderes. Nadie sabe cómo se financia nuestra iglesia, nadie sabe cuánto dinero ingresa ni cómo se gasta”.

El mandatario sostuvo que algunos líderes espirituales viven “en un estado vergonzoso”, mientras parte del clero enfrenta pobreza. Para él, esta desigualdad “daña la atmósfera moral del país”.
También negó que su gobierno busque debilitarla. “Dicen que actuamos contra la Iglesia Apostólica de Armenia. Eso es imposible. Soy seguidor de la Iglesia Apostólica de Armenia. Soy seguidor de Jesucristo. Jesucristo es mi corazón”, afirmó.
El 27 de noviembre, Pashinyan recibió a los obispos que acusan a Karekin II. Antes del encuentro, la prensa oficial difundió imágenes bajo el título “Declaración de los obispos”. En ellas pedían “unirse al proceso de limpieza de la Iglesia armenia”. El 29 de noviembre, pidieron al Catholicos abandonar el cargo.
Tres de los obispos que participaron en esa reunión asistirán este 7 de diciembre a la liturgia en la Iglesia de las Santas Siete Llagas, en Gyumri.






