
📍 Desde Viena, el Patriarca armenio plantea crear un sínodo para superar la crisis en Etchmiadzin. La Asamblea Nacional podría ser clave.
La tensión interna en la Iglesia Apostólica Armenia sumó un nuevo capítulo tras la intervención del Patriarca armenio de Constantinopla, Sahak II Mashalian, quien presentó propuestas directas al Catholicos Karekin II para superar la crisis institucional.
Mashalian habló durante una reunión episcopal celebrada en Viena. Allí reconoció que la tensión entre las autoridades de Armenia y la Santa Sede de Etchmiadzin genera preocupación en todo el mundo armenio desde hace casi un año.
Según el Patriarca, el conflicto profundizó divisiones internas y llevó a algunos sectores eclesiásticos a adoptar posiciones de oposición. Ese escenario, afirmó, complicó aún más la situación general.

Mashalian cuestionó el funcionamiento actual del Consejo Espiritual Supremo. Consideró que el organismo quedó desacreditado por decisiones tomadas en un contexto tenso y apresurado.
Advirtió que la falta de reformas podría afectar la reputación del Catholicos si la institución no corrige el rumbo. Sin embargo, dejó claro su respaldo a Karekin II.
“Es necesario fortalecer el sistema de gestión de la Sede Madre y apoyar al Catholicos”, sostuvo.
Como primer paso concreto, propuso crear un consejo sinodal compuesto por obispos de alto rango. El nuevo órgano asesoraría al Catholicos en la administración y ayudaría a encauzar la crisis.
El Patriarca planteó que esta estructura facilitaría el diálogo con las autoridades civiles y contribuiría a estabilizar la situación.
Mashalian también pidió fijar una fecha clara para convocar la Asamblea Nacional de la Iglesia. Propuso formar un comité organizador para garantizar su pronta realización.
Según su visión, esa reunión podría convertirse en un punto de inflexión para reducir tensiones internas y redefinir consensos, pero no solucionaría las denuncias del gobierno contra Karekin II.
El mensaje desde Viena marca un intento de mediación interna en una institución que atraviesa uno de sus momentos más delicados en años. La respuesta de Etchmiadzin definirá si el camino será reformista o confrontativo.






