
📉 ¡Alerta ONU! La tasa de fertilidad mundial cae a niveles sin precedentes. 1 de cada 5 personas no puede tener los hijos que desea por razones económicas, laborales y sociales, según el UNFPA
La tasa de fertilidad global ha caído a niveles históricamente bajos, generando alarma entre los demógrafos y organismos internacionales. Así lo advierte un nuevo informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), que califica la situación como una verdadera crisis de fertilidad mundial, con implicaciones profundas para el futuro del desarrollo humano, los sistemas de bienestar y el crecimiento económico.
Según la directora ejecutiva del UNFPA, Natalia Kanem, “las tasas de fertilidad están disminuyendo principalmente porque muchas personas sienten que no pueden formar la familia que desean, y eso constituye una verdadera crisis”, declaró en una entrevista recogida por la BBC.
La investigación se basa en una encuesta a 14.000 personas en 14 países —incluyendo EE. UU., India, Brasil, Sudáfrica, Indonesia, México y Alemania— que representan aproximadamente un tercio de la población mundial. Los resultados muestran que uno de cada cinco encuestados no puede tener el número de hijos que desearía.
Las razones principales incluyen las dificultades económicas y el alto costo de la vida, inseguridad laboral y falta de apoyo social, dificultad de las mujeres para conciliar maternidad y empleo; políticas públicas demográficas ineficaces; problemas de salud reproductiva e inestabilidad política y social, especialmente en países en desarrollo.
Esta tendencia no se limita a los sectores vulnerables. El estudio abarcó personas de todos los niveles de ingreso, mostrando que la baja natalidad es un fenómeno transversal.
Mientras el mundo entra en una fase de transición demográfica acelerada, los expertos de la ONU advierten que la población mundial aún crecerá en 3.100 millones de personas en los próximos 90 años, para luego descender gradualmente.

El crecimiento proyectado se concentrará en países con alta natalidad, como muchos en África, algunas regiones de Asia, Oceanía y América Latina, mientras que Europa y Japón ya enfrentan un declive demográfico que podría agravarse hacia 2050.
La paradoja es evidente: mientras unas regiones experimentan presiones por el crecimiento poblacional, otras enfrentan la amenaza de un invierno demográfico prolongado que pone en riesgo sus modelos económicos, el equilibrio intergeneracional y la sostenibilidad de sus sistemas de salud y pensiones.
La disminución de la fertilidad refleja cambios estructurales en las sociedades contemporáneas. La transformación del modelo familiar, el retraso en la edad de maternidad, la precarización laboral y la falta de políticas integrales de conciliación familiar son solo algunos factores que configuran este fenómeno global.
En palabras de Kanem, “la mayoría de las personas aún quiere tener dos o más hijos, pero no pueden permitírselo o no encuentran condiciones adecuadas”. La ONU insta a los gobiernos a reformular sus políticas de natalidad desde una perspectiva de justicia social, igualdad de género y apoyo estructural a las familias.






