
El Banco Mundial proyecta un crecimiento económico del 5,5% para Armenia en 2024. Descubre los factores clave detrás de esta expansión y las perspectivas para los próximos años en el Cáucaso Sur.
El último informe del Banco Mundial ofrece una perspectiva optimista para la economía de Armenia en 2024, proyectando un crecimiento del 5,5%. A pesar de una desaceleración respecto al robusto 8,3% registrado en 2023, el país sigue destacando en la región del Cáucaso Sur, superando las previsiones anteriores y asegurando su estabilidad económica en los próximos años.
De acuerdo con el informe sobre Europa y Asia Central del Banco Mundial, se prevé que la economía de Armenia crezca un 5,5% en 2024, seguido de un crecimiento del 5% en 2025 y un 4,6% en 2026. Estas cifras mejoran ligeramente las proyecciones anteriores publicadas en junio de 2024, donde se pronosticaba un crecimiento del 5,5%, 4,9% y 4,5% para los próximos tres años respectivamente.
El crecimiento de Armenia sigue una tendencia positiva, superando el crecimiento promedio en otras regiones de Europa y Asia Central, consolidando al Cáucaso Sur como una de las subregiones de más rápido crecimiento. El informe indica que esta región crecerá un 4,6% en 2024, un aumento de 1,1 puntos porcentuales con respecto a las previsiones de junio.
Los principales motores del crecimiento en Armenia son el consumo de los hogares, las inversiones y el gasto público. No obstante, el Banco Mundial señala que la desaceleración proyectada se debe en parte a la normalización de los flujos migratorios, así como a la estabilización de las remesas y la llegada de turistas provenientes de la Federación de Rusia, los cuales fueron factores clave en el crecimiento de 2023.
Además, el informe destaca que Armenia ha logrado mantener una expansión económica por encima de su nivel potencial, lo que refuerza su posición como uno de los países con mejores perspectivas en la región.

Otro factor que contribuirá al crecimiento de Armenia es su enfoque en la seguridad energética. El apoyo de la Unión Europea (UE), que ha invertido €12,5 millones en la seguridad nuclear del país, es esencial para asegurar un desarrollo sostenible a largo plazo. Según el embajador de la UE, Vassilis Maragos, estos fondos se destinan a varios programas en la Central Nuclear de Metsamor y en el Comité Estatal de Regulación de Seguridad Nuclear de Armenia, con el fin de mejorar la infraestructura energética del país.
Este enfoque en la diversificación energética, que incluye la modernización de la central nuclear y la exploración de energías alternativas, será clave para la independencia energética de Armenia en las próximas décadas.
El Banco Mundial también resalta la estabilidad económica de Europa y Asia Central en su conjunto, señalando que la región del Cáucaso Sur, que incluye a Armenia, es una de las que muestra las tasas de crecimiento más rápidas. Esta tendencia refleja el potencial de la región para superar desafíos económicos a través de la cooperación internacional y el fortalecimiento de sus infraestructuras.
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