
La contaminación acústica en Armenia afecta la calidad de vida en Ereván. El Parlamento propone nuevas regulaciones para controlar el ruido urbano y proteger la salud de los ciudadanos.
La contaminación acústica se ha convertido en un grave problema en Armenia, especialmente en Ereván, donde el ruido excesivo afecta la calidad de vida de los residentes. El Parlamento ha iniciado debates sobre nuevas regulaciones que incluyen multas más severas y medidas para reducir el impacto del ruido urbano en la salud pública.
Los ciudadanos de Ereván señalan varias fuentes de contaminación acústica: el tráfico rodado, las obras de construcción, la música en locales nocturnos y los fuegos artificiales nocturnos.
Como informara SoyArmenio.com, los expertos califican esta contaminación como ruido antropogénico, causado directamente por la actividad humana.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición prolongada a altos niveles de ruido puede provocar Pérdida auditiva, hipertensión y enfermedades cardiovasculares; trastornos del sistema nervioso, disminución de la concentración y productividad; y alteraciones en el aprendizaje infantil.
Un aumento de 10 decibelios (dB) en el nivel de ruido incrementa el riesgo de enfermedades cardíacas en un 12%, según datos de la OMS.

El Parlamento armenio ha presentado un proyecto de ley titulado “El ruido público como obstáculo a las normas de convivencia”, que propone varias acciones.
Una, son multas más estrictas para quienes infrinjan las normas de ruido nocturno (23:00-7:00) y la revisión de las normas de insonorización en construcciones y locales comerciales. Además, la intervención policial más rápida ante denuncias de contaminación acústica y la planificación urbana para desviar el tráfico pesado fuera del centro de Ereván.
Desde 2019, ya existen sanciones para quienes incumplan la normativa, con multas de hasta 1 millón de drams (aproximadamente 2.577 dólares).






