
Canadá apoya el derecho al retorno de los armenios desplazados de Artsaj y pide negociaciones de paz. Azerbaiyán califica la declaración como provocativa, acusando a Canadá de parcialidad.
En una nueva escalada diplomática, el gobierno de Canadá, a través de su ministra de Asuntos Exteriores Melanie Jolie, hizo una declaración oficial sobre el conflicto en Nagorno-Karabaj (Artsaj), destacando el derecho al retorno de los desplazados armenios. Sin embargo, esta declaración ha generado una fuerte respuesta por parte del gobierno de Azerbaiyán, que la calificó de “provocativa” y “manipuladora”.
El 19 de septiembre de 2023, Melanie Jolie emitió un comunicado en conmemoración del primer aniversario de la operación militar de Azerbaiyán en Nagorno-Karabaj, recordando los trágicos eventos que resultaron en la deportación forzosa de más de 100.000 civiles armenios, incluidos 30.000 niños. La ministra canadiense subrayó la importancia de alcanzar una solución política negociada, respetando los principios de integridad territorial, no uso de la fuerza y derecho a la autodeterminación.
Jolie también señaló que, tras el bloqueo de nueve meses del corredor de Lachin, que impidió el acceso de bienes humanitarios y violó la decisión de la Corte Internacional de Justicia, Canadá asignó US$3,9 millones en ayuda humanitaria para apoyar a las personas desplazadas por el conflicto. “Es esencial garantizar un retorno seguro y digno para los civiles armenios y preservar los derechos humanos en la región”, declaró Jolie.

La reacción de Azerbaiyán no tardó en llegar. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores azerbaiyano, Aykhan Hajizade, criticó duramente las palabras de Melanie Jolie, acusando a Canadá de ser parcial y de distorsionar los hechos.
“El ministro canadiense nunca ha mostrado interés en los derechos de alrededor de 1 millón de personas desplazadas por la fuerza de los territorios anteriormente ocupados de Azerbaiyán”, afirmó Hajizade, refiriéndose a los desplazamientos azerbaiyanos durante el conflicto.
Bakú considera que declaraciones como la de Canadá obstaculizan el progreso hacia la paz y la estabilidad en la región. Según el gobierno azerbaiyano, las palabras de Jolie son “un claro ejemplo de cómo se emplean dobles raseros en la diplomacia”, y remarcaron que Canadá no tiene “ningún derecho moral” para dictar términos de paz en el Cáucaso Sur.
El conflicto entre Armenia y Azerbaiyán por el control de Nagorno-Karabaj ha generado múltiples intervenciones diplomáticas a nivel internacional. La región ha sido históricamente un territorio disputado, poblado mayoritariamente por personas de etnia armenia, lo que ha provocado conflictos militares entre ambos países desde la disolución de la Unión Soviética.
A pesar de los esfuerzos internacionales por promover el diálogo entre Armenia y Azerbaiyán, el proceso de paz sigue siendo frágil. Mientras que Azerbaiyán reclama su soberanía sobre Nagorno-Karabaj, el gobierno de Armenia y la diáspora armenia en el mundo continúan pidiendo el respeto al derecho de autodeterminación del pueblo armenio de Artsaj.






