
Ereván acogerá el 37º Campeonato Mundial de Lucha Militar del 20 al 24 de noviembre, con delegaciones de 24 países. Sin embargo, un escándalo sacude al equipo armenio tras la exclusión de sus mejores luchadores.
Del 20 al 24 de noviembre, el Complejo Deportivo y de Conciertos Karen Demirchyan en Ereván acogerá el 37º Campeonato Mundial de Lucha Militar. Más de 400 delegados de 24 países se darán cita para competir en este prestigioso evento, organizado bajo el auspicio del Consejo Internacional de Deportes Militares (CISM).
La competencia contará con luchadores en estilos libre, grecorromano y lucha femenina, con 10 categorías de peso para cada modalidad. Este evento no solo es un escaparate deportivo de alto nivel, sino que también subraya la capacidad de Armenia para organizar competiciones internacionales tras décadas de experiencia acumulada.
El viceministro de Educación, Ciencia, Cultura y Deportes de Armenia, Karen Giloyan, destacó la importancia de este torneo como parte de la política nacional de promover grandes eventos deportivos. Desde 2010, Armenia ha sido miembro activo del CISM, participando en decenas de campeonatos y consolidándose como un referente en deportes militares.
A pesar del entusiasmo en torno al campeonato, un escándalo estalló tras la decisión de excluir a varios de los luchadores más destacados del país, incluidos campeones europeos y participantes olímpicos como Arsen Harutyunyan, Vazgen Tevanyan, Arman Andreasyan y Malkhas Amoyan.
Según declaraciones del coronel Arman Davtyan, jefe del servicio de preparación física y deportes de las Fuerzas Armadas de Armenia, el equipo seleccionado representa exclusivamente a militares activos en la compañía deportiva de las Fuerzas Armadas. Esta decisión, explicó, responde al cumplimiento estricto de las normas del CISM para evitar especulaciones.
Los atletas afectados expresaron su descontento en redes sociales, señalando que esta decisión les ha perjudicado física y psicológicamente. También cuestionaron el impacto de este tipo de medidas en la reputación de Armenia.

A pesar de haber sido invitado oficialmente por el CISM, Azerbaiyán no presentó solicitud para participar en el campeonato. El coronel Davtyan confirmó que la decisión de no asistir fue tomada unilateralmente por Bakú.






