
📜 En Armenia, el cambio de nombre o apellido es un derecho regulado. Padres, adolescentes y adultos tienen distintas vías legales para hacerlo. Conoce los requisitos y documentos obligatorios.
El proceso para cambiar el nombre o apellido de un niño en Armenia está regulado por el Código de Familia y la Ley de Actos del Estado Civil. Según Iravaban.net, las reglas dependen de la edad del menor y del consentimiento de los padres.
Hasta los 16 años, la solicitud se presenta de forma conjunta por ambos padres. Entre los 16 y 18 años, se necesita el consentimiento escrito de los padres o tutor. A partir de los 18 años, el ciudadano puede hacerlo por cuenta propia.
Si el menor tiene más de 10 años, el cambio solo se permite con su consentimiento. En casos de fallecimiento, incapacidad o ausencia de uno de los padres, basta con la firma del otro.

Para menores de 16 años se solicitan: documento de identidad del padre solicitante, certificado de nacimiento del niño, consentimiento del segundo progenitor o prueba de su ausencia, y acuerdo escrito del menor si ya cumplió 10 años. En caso de fallecimiento o incapacidad del padre, se exige certificado de defunción o sentencia judicial.
En el caso de adolescentes de 16 a 18 años, se requieren los documentos de identidad del solicitante y del menor, el acta de nacimiento y el consentimiento escrito de los padres o tutor. Si el trámite lo realiza un apoderado, deberá presentar poder notarial y su documento de identidad.
La inscripción del cambio se realiza en un plazo de 15 días desde la presentación de documentos. Dentro del territorio armenio, el trámite lo gestiona la Agencia de Actos del Estado Civil. En el extranjero, corresponde a las misiones diplomáticas de Armenia.
Tras la inscripción, se expide un certificado oficial de cambio de nombre o apellido, se actualizan todos los registros anteriores y se notifica a la policía y al servicio militar.
El cambio de nombre o apellido implica también la emisión de nuevos certificados civiles. Según el portal especializado, este trámite “no constituye asesoría legal personalizada” y se recomienda consultar con un abogado en casos específicos.






