
UC Berkeley niega censurar una película armenia sobre la guerra de 44 días, aclarando que el aplazamiento fue por motivos logísticos en medio de acusaciones de presión política.
La Universidad de California en Berkeley UC ha rechazado las acusaciones de censurar una película armenia acerca de la guerra de 2020 entre Armenia y Azerbaiyán, según informa The College Fix. La controversia surgió después de que se anunciara que la proyección del documental My Sweet Land —que narra la historia de un niño desplazado durante el conflicto de 44 días— fuera aplazada un día antes del evento programado para el 24 de abril, en conmemoración del Genocidio Armenio.
La Asociación de Estudiantes Armenios (ASA) afirmó que la universidad retrasó la proyección “bajo presión del gobierno azerbaiyano”, calificando el hecho como un acto de silenciamiento a las voces armenias. La película, que busca generar conciencia sobre el impacto del conflicto, fue suspendida tras objeciones de estudiantes azerbaiyanos, generando sospechas de influencia externa.
En contraste, las autoridades universitarias negaron cualquier intento de censura, explicando que el aplazamiento se debió a motivos logísticos y a la disponibilidad del personal, no a presiones políticas. Betsy Popken, directora del Centro de Derechos Humanos de UC Berkeley, afirmó que “los gobiernos extranjeros no influyen en los eventos que organizamos”. Además, detalló que las protestas y la seguridad requirieron un personal adicional que no podía ser movilizado a última hora, lo que llevó a la decisión de postergar la proyección.

La Fundación para los Derechos Individuales y la Expresión (FIRE) criticó la postura de la universidad, advirtiendo que ceder ante presiones externas “sienta un precedente peligroso para la libertad de expresión en el campus”. Jessie Appleby, portavoz de FIRE, manifestó que este tipo de acciones “incentivan comportamientos similares en el futuro”, fomentando un clima de autocensura ante intereses políticos o externos.
Como informara SoyArmenio.com, este incidente ha avivado un debate más amplio respecto a la libertad académica, el equilibrio entre seguridad y expresión en los campus universitarios, y el impacto de la influencia extranjera en eventos académicos. Aunque UC Berkeley insiste en que la causa principal fue logística, la controversia revela los desafíos en la protección de las voces diversas frente a presiones externas, especialmente en temas sensibles relacionados con conflictos internacionales.






