
El Parlamento armenio niega negociar la salida de la base rusa en Gyumri, pese a presiones de Azerbaiyán. Te explicamos su importancia estratégica.
El presidente del Parlamento armenio, Alen Simonyan, cerró tajantemente cualquier especulación sobre la salida de la 102ª Base Militar Rusa en Gyumri, asegurando que el tema “ni se discute ni se puede discutir”. La declaración llega en medio de presiones de Azerbaiyán para incluir este punto en el tratado de paz.
Durante una conferencia de prensa este 19 de mayo, Simonyan calificó de “absurdo” el debate sobre la retirada de las tropas rusas estacionadas en Gyumri desde 1995. “No existe tal cosa. Armenia no está negociando esto”, afirmó, rechazando rumores que vinculaban la posible salida a exigencias azeríes en las conversaciones de paz.
Como informara SoyArmenio.com, la 102ª Base Militar Rusa, parte del Sistema de Defensa Aérea de la CEI, es un activo clave para Moscú en el Cáucaso Sur. Equipada con misiles S-300 y cazas MiG-29, su acuerdo de permanencia fue extendido en 2010 hasta 2044. Según expertos, su presencia disuade conflictos regionales y garantiza seguridad a Armenia frente a posibles amenazas.

La negativa de Ereván surge mientras Bakú insiste en que la retirada de tropas rusas sea parte del tratado de paz postguerra de Nagorno-Karabaj. Azerbaiyán argumenta que la base “desestabiliza” la región, aunque analistas señalan que su verdadero objetivo es debilitar el respaldo militar ruso a Armenia.
Simonyan evitó mencionar a Azerbaiyán directamente, pero ironizó: “No sé quién difunde estas ideas ‘inteligentes'”. La frase refleja la creciente desconfianza entre ambos países, agravada por el reciente congelamiento de relaciones con Bielorrusia, aliado de Bakú.






