
Azerbaiyán, Turquía y Pakistán muestran unidad estratégica en Bakú. El desfile del Día de la Victoria envía un mensaje regional claro: cooperación militar y visión conjunta de seguridad.
El desfile militar por el quinto aniversario del Día de la Victoria en Bakú se convirtió en una señal estratégica. No solo mostró la potencia militar de Azerbaiyán, sino que marcó la consolidación de un bloque político y de defensa junto a Turquía y Pakistán. Así lo afirmó Arzu Nagiyev, presidente del Comité de Defensa y Seguridad del Parlamento azerbaiyano, en declaraciones a la agencia Report.
La presencia del presidente Recep Tayyip Erdogan y del primer ministro Shahbaz Sharif fue interpretada como un mensaje directo hacia los actores regionales. “No fue solo protocolo. Transmitió señales políticas y estratégicas importantes”, dijo Nagiyev. Según él, los discursos de los líderes destacaron la seguridad compartida y el apoyo mutuo a la integridad territorial.
Nagiyev destacó que el desfile mostró “una posición unida y coherente”. Los tres gobiernos han mantenido una cooperación creciente desde la guerra de 2020 en el Cáucaso Sur. La exhibición de cazas F-16 de la Fuerza Aérea turca y la participación conjunta de militares de Turquía y Pakistán buscó subrayar esta coordinación operativa.
“Estos elementos demostraron el alto nivel de cooperación militar entre nuestros estados”, afirmó el parlamentario. Según él, se está conformando un nuevo concepto de seguridad conjunta, pensado para actuar como estructura de defensa regional.

El fortalecimiento del eje Bakú–Ankara–Islamabad coincide con tensiones en la región y el reacomodamiento de alianzas. Para analistas del área, la señal se dirige tanto a Irán, como a Rusia, la UE y la OTAN, que observan los movimientos en el Cáucaso tras el conflicto de Nagorno-Karabaj.
Nagiyev insistió en que el objetivo declarado es “la paz y estabilidad regional”. Sin embargo, el simbolismo militar del desfile sugiere que el bloque ya opera como estructura de disuasión.






