El presidente de Kazajistán, Tokayev, se ofrece como mediador y planea acoger en Astaná a Pashinyan y Aliyev tras la cumbre de Washington.

“Paz negativa” en Azerbaiyán: presos políticos, censura y hostilidad hacia armenios

El presidente de Kazajistán, Tokayev, se ofrece como mediador y planea acoger en Astaná a Pashinyan y Aliyev tras la cumbre de Washington.

🇦🇿✖️🇦🇲 El acuerdo de Washington prometía paz, pero en Azerbaiyán sigue habiendo presos políticos, censura y fronteras cerradas. OC Media habla de una “paz negativa” que no cambia la vida cotidiana. 📉

El acuerdo de paz firmado en Washington entre Armenia y Azerbaiyán el 8 de agosto fue presentado como un paso histórico. Sin embargo, en Bakú, la sociedad civil lo percibe como una “paz negativa”, marcada por presos políticos, censura y fronteras cerradas. Así lo analiza el medio OC Media.

Presos políticos y ausencia de cambios

Tras la firma del acuerdo, surgieron expectativas sobre la liberación de activistas como Bahruz Samedov, conocido por su defensa del diálogo entre armenios y azerbaiyanos. Incluso una conversación filtrada entre Nikol Pashinyan y Donald Trump mencionó el tema. Pero, según OC Media, “ni Samedov ni los demás presos políticos han sido liberados”.

En lugar de apertura, el régimen de Ilham Aliyev mantiene encarcelados a opositores y periodistas, destruye medios independientes y reduce a cero la participación de la sociedad civil.

Azerbaiyán armenia
OC Media alerta: la paz en Azerbaiyán es frágil. Represión, hostilidad hacia armenios y ausencia de sociedad civil bloquean un proceso real.

La narrativa de la “mano dura”

Desde 2020, el discurso oficial gira en torno a la llamada “mano dura”, que se usa tanto en términos militares como ideológicos. OC Media sostiene que esta narrativa “suprime cualquier voz que cuestione la legitimidad del régimen, etiquetándola de traición o proarmenia”.

Cualquier intento de denunciar corrupción o fraude electoral se enfrenta a represión y acusaciones de colaborar con el “enemigo armenio”.

Medios progubernamentales y odio hacia los armenios

Durante años, los medios alineados con el poder en Bakú han difundido discursos de odio contra los armenios, reforzando la imagen del “enemigo” en la memoria colectiva. Estas narrativas, señala el artículo, no desaparecen de un día para otro y obstaculizan una paz real entre los dos pueblos.

Fronteras cerradas y paz en papel

Otro obstáculo clave es el cierre de las fronteras terrestres de Azerbaiyán desde 2020. Aunque inicialmente se justificó por razones sanitarias, en 2024 Aliyev lo vinculó a la “seguridad geopolítica”. Para OC Media, esto muestra la necesidad del régimen de mantener narrativas que justifiquen el aislamiento.

“La paz también depende de la vida cotidiana, de las interacciones sociales y cívicas”, advierte el análisis, señalando que la falta de contacto ciudadano dificulta la normalización.

Una paz sin inclusión

Para que exista una paz positiva, advierte OC Media, deben participar medios independientes, sociedad civil y organizaciones sociales, además de los gobiernos. Pero la realidad es que “quienes sinceramente luchan por una paz verdadera están en prisión o en el exilio”.

La conclusión es clara: hoy en Azerbaiyán hay solo una paz negativa, definida como ausencia temporal de violencia, pero con profundización de la injusticia social y la represión política.

Leave a reply

Loading Next Post...
Search Trending
Popular Now
Loading

Signing-in 3 seconds...

Signing-up 3 seconds...