
📚 En #Azerbaiyán, miles de niñas dejan la escuela por matrimonio precoz y pobreza. Las cifras son alarmantes y el gobierno calla. 💔 #Educación #DerechosHumanos
Bakú, 30 de octubre de 2025 – A pesar del crecimiento económico de Azerbaiyán, miles de niñas abandonan la escuela secundaria cada año por causas sociales y culturales profundamente arraigadas: matrimonio precoz, pobreza y estereotipos de género.
El propio ministro de Educación, Emin Amrullaev, reconoció que las alumnas de 15 años obtienen peores resultados que los varones. “Algunos lo atribuyen a factores biológicos, pero la verdadera razón son las restricciones que enfrentan las niñas para seguir estudiando después del noveno grado”, afirmó.
Ni el Comité Estatal de Estadísticas de Azerbaiyán ni el Ministerio de Educación publican cifras regionales sobre el abandono escolar femenino. Los últimos datos disponibles revelan una caída abrupta en la participación de las niñas en los exámenes de grado 11 en comparación con el 9. En distritos como Sabirabad e Imishli, la brecha supera los ocho puntos porcentuales.
Según un informe de AzEdu.az, las zonas más afectadas son Aran, Mughan y el sur del país, especialmente en Astara, Lerik y Yardimli. En estas regiones, el número de alumnas disminuye drásticamente al llegar a la secundaria superior.
En el curso 2023-2024, 794.560 niñas y 910.449 niños estaban matriculados, según el Comité de la Familia, la Mujer y la Infancia, lo que muestra una brecha de género del 6,8%.

Los expertos coinciden: las causas son sociales, no biológicas. Un estudio de AZERTAC identificó cuatro factores estructurales.
El matrimonio precoz, que en zonas rurales ocurre entre los 14 y 15 años, obliga a muchas niñas a dejar la escuela. La pobreza empuja a las familias a “casar” a sus hijas como alivio financiero. La violencia de género y los estereotipos tradicionales refuerzan esta exclusión.
“Muchas familias siguen creyendo que el lugar de la mujer es tener hijos y ocuparse del hogar”, reconoció Amrullaev. En la región de Talysh, la mezcla de pobreza y tradición multiplica el abandono escolar.
La desigualdad también se refleja en el nacimiento. Entre enero y junio de 2025, el 53,3% de los recién nacidos fueron varones. Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Azerbaiyán registra uno de los niveles más altos del mundo de desequilibrio de género al nacer, producto de abortos selectivos.
Si la tendencia continúa, en 2050 nacerán entre 12.000 y 15.000 niños más que niñas cada año.
Pese a las campañas oficiales bajo lemas como “apoyar la educación de las niñas”, las ONG locales denuncian su carácter superficial y simbólico. “Son acciones de relaciones públicas sin atacar las causas estructurales”, señala la feminista Nigar Huseynova.
Para los expertos, lograr la igualdad educativa requiere reformas legislativas profundas, protección social efectiva y programas comunitarios sostenidos. No es una campaña: es una transformación social.
“La igualdad de género en la educación no se logra en un quinquenio; requiere décadas de políticas coherentes y voluntad política real”, advirtió un informe de UNICEF.






