
⚡🇦🇿 vs. 🇮🇷 Azerbaiyán avanza para reemplazar el gas de Irán en Irak, con respaldo de EE.UU. ¿Un golpe a la influencia de Teherán? Claves en el artículo de Fars News
Azerbaiyán está ejecutando una operación estratégica para reemplazar a Irán como principal proveedor de gas de Irak, en un movimiento respaldado por Estados Unidos que podría alterar el equilibrio energético y geopolítico de la región. Según un análisis de la agencia Fars News, Bakú busca capitalizar la presión estadounidense contra Teherán para expandir su influencia en el sector energético iraquí.
Irak ha dependido históricamente del gas iraní para alimentar sus centrales eléctricas, especialmente en las regiones del centro y sur del país. Sin embargo, las sanciones estadounidenses han obligado a Bagdad a buscar alternativas. Inicialmente, Irak consideró importar gas natural licuado (GNL) de Qatar y Argelia, pero los altos costos y desafíos logísticos hicieron inviable esta opción.
En este contexto, Azerbaiyán emerge como el sustituto ideal, gracias a su gas del Mar Caspio y su conexión con Europa a través del Corredor de Gas del Sur (vía Turquía). Bakú ya ha iniciado conversaciones para suministrar entre 5.000 y 7.000 millones de metros cúbicos de gas anuales a Irak para 2027, cubriendo hasta el 15% de sus necesidades eléctricas.

Azerbaiyán no solo busca vender gas a Irak, sino también consolidar una presencia a largo plazo en su sector energético. Durante el Diálogo Energético de Bagdad (mayo 2025), se establecieron grupos de trabajo para definir contratos, precios y coordinación con la red turca BOTAŞ. Además, la petrolera estatal SOCAR ha mostrado interés en modernizar refinerías iraquíes como Baiji y Kirkuk, mientras planea abrir un consulado en Erbil para fortalecer lazos con el Kurdistán iraquí.
Pero el aspecto más polémico es el intento de marginar a Irán del negocio. Bakú negocia con Teherán un acuerdo de tránsito sin compensación financiera, donde el gas azerí pasaría por suelo iraní hacia Irak sin generar ganancias para Irán. Esto convertiría a Teherán en un mero “corredor no rentable”, reduciendo su influencia económica en Bagdad.






