
Azerbaiyán y Georgia han acordado dos tercios de su frontera común, un avance significativo en el proceso de delimitación fronteriza que fortalece la estabilidad regional en el Cáucaso.
El proceso de delimitación fronteriza entre Azerbaiyán y Georgia avanza con éxito, habiendo acordado dos tercios de su frontera estatal común, según informó Aykhan Hajizadeh, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán.
La longitud total de la frontera entre ambos países es de aproximadamente 480 kilómetros, lo que significa que alrededor de 320 kilómetros ya han sido acordados.
Desde 1996, una comisión conjunta ha trabajado en la delimitación de esta frontera. A pesar de que el proceso ha sido largo y complicado, Hajizadeh destacó que no existen conflictos graves entre Azerbaiyán y Georgia en cuanto a la frontera, sino que aún persisten algunas “cuestiones descoordinadas”.
“Creemos que en la frontera entre Azerbaiyán y Georgia no hay cuestiones controvertidas, hay cuestiones descoordinadas. Esto es natural porque la cuestión fronteriza es importante y, al mismo tiempo, difícil para cada estado”, mencionó Hajizadeh.
El objetivo de ambos países es alcanzar un acuerdo definitivo que evite futuros conflictos territoriales. El portavoz azerbaiyano subrayó la importancia de establecer una frontera claramente definida para asegurar la estabilidad regional y evitar que el tema resurja como fuente de tensión en el futuro.
El tema de la delimitación de fronteras no se limita únicamente a Azerbaiyán y Georgia. En una reciente conferencia de prensa el 16 de septiembre en Tiflis, el Primer Ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, expresó su esperanza de que también se logren avances significativos en la delimitación de la frontera entre Armenia y Georgia en un futuro cercano.
La cooperación en temas fronterizos es crucial para mantener la paz y la estabilidad en el Cáucaso del Sur, una región históricamente afectada por disputas territoriales.

Este acuerdo parcial entre Azerbaiyán y Georgia representa un avance importante en las relaciones entre ambos países, y puede servir de ejemplo para otras naciones de la región que enfrentan desafíos similares. A medida que se resuelvan los problemas de delimitación fronteriza, es probable que la cooperación económica y política entre Azerbaiyán y Georgia se fortalezca, beneficiando a ambas naciones en términos de estabilidad y desarrollo.
El proceso de delimitación de fronteras en el Cáucaso sigue siendo un tema sensible, pero los progresos realizados entre Azerbaiyán y Georgia ofrecen un panorama optimista para la resolución pacífica de estas cuestiones en la región.






