
⚠️ De la esperanza a la represión: Azerbaiyán vive su peor crisis de derechos humanos desde la independencia. New Eastern Europe revela detenciones masivas, 375 presos políticos y un régimen autoritario consolidado bajo Aliyev. La UE calla por intereses energéticos 🔥 #Dictadura
La revista polaca New Eastern Europe publicó un informe que describe el deterioro de la situación de los derechos humanos en Azerbaiyán y la consolidación de un régimen autoritario bajo el presidente Ilham Aliyev. Según el artículo, el país ha entrado en “una dictadura en toda regla”, con la mayor ola de represión desde la independencia.
De acuerdo con activistas citados por la revista, al 9 de junio de 2025 había alrededor de 375 presos políticos en Azerbaiyán. Periodistas, abogados, sindicalistas e incluso académicos han sido arrestados bajo cargos falsos. Medios como Abzas Media fueron blanco de redadas y detenciones masivas.
La represión se extiende también a los familiares: se reportan congelamientos de cuentas bancarias, prohibiciones de viajar y amenazas por parte de agencias estatales. “Las autoridades ya ni siquiera intentan mantener las normas democráticas. Palabras como ‘derechos humanos’ y ‘democracia’ desaparecieron del discurso oficial”, subraya el artículo.

El reportaje denuncia la falta de presión internacional. Mientras en la década de 2010 las campañas globales lograron cierta protección para la sociedad civil, hoy el apoyo es casi inexistente. La Unión Europea, el Consejo de Europa y otros organismos apenas reaccionan.
Según la publicación, muchos países de la UE mantienen contratos energéticos bilaterales con Bakú y no permitirán sanciones, ni siquiera contra funcionarios responsables de la represión.
El fortalecimiento de la posición de Aliyev se explica en parte por la guerra, donde es presentado como un líder que “recuperó territorios”. Esta narrativa refuerza su poder y anula la presión interna.
Incluso en el extranjero, activistas en Europa y Estados Unidos denuncian amenazas y persecución por parte de Bakú. Uno de ellos declaró a la revista: “Tengo amigos en prisión por defender sus derechos. Queremos vivir en una sociedad justa y democrática. La gente de Bakú merece libertad de expresión, merece decir en televisión: ‘No estoy de acuerdo con esta política’. Eso nos impulsa a seguir”.






