
El Parlamento de Azerbaiyán analiza la posibilidad de ocupar Syunik “en respuesta a la agresión armenia”, tras advertencias sobre escenarios de provocación militar y apoyo de Francia. ¿Nueva guerra en el Cáucaso Sur?
En las audiencias del Parlamento de Azerbaiyán los días 24 y 25 de abril, el diputado Ramid Namazov, presidente de la Comisión Temporal contra Intervenciones Extranjeras y Amenazas Híbridas del Milli Majlis, planteó que Azerbaiyán está valorando dos escenarios por los cuales justificaría “respuestas militares” que podrían incluir la ocupación de Syunik.
“La creación de un nuevo foco de conflicto en el Cáucaso Sur […] se está desarrollando según dos escenarios”, explicó Namazov, citado por Report.az y Azernews.
Namazov advirtió que Armenia, con el respaldo de Francia y bajo el pretexto de la “misión de paz” europea, podría lanzar operaciones ofensivas contra Azerbaiyán, lo que daría pie a una nueva Guerra en el Cáucaso Sur.
El segundo supuesto contempla que Armenia se involucre en una acción militar occidental contra Irán, y, en caso de un contraataque iraní fallido, Azerbaiyán aprovecharía para capturar la parte occidental de Syunik (Zangazur Occidental), la provincia armenia que limita con Azerbaiyán e Irán.
Namazov subrayó que, tras la victoria de Azerbaiyán en la Guerra de 2020, Syunik adquirió una importancia estratégica que atrae la mirada de potencias externas.
Según sus datos las actividades militares armenias cerca de la frontera con Irán se han incrementado 3,5 veces desde la llegada de la misión de observación de la Unión Europea.
También estiman que Francia suministra a Armenia armas ofensivas bajo estándares de la OTAN, con estrecha participación de expertos europeos.
Y que las inspecciones fronterizas de la UE se combinan con ejercicios y movimientos de tropas armenias hacia los pasos que conectan con Irán.
Estos hechos, a juicio de Namazov, refuerzan la narrativa oficial de Bakú sobre un supuesto “ataque híbrido” diseñado para desestabilizar toda la región del Cáucaso Sur.

Syunik es el punto de confluencia de rutas que comunican el Cáucaso con Irán y Asia Central. La Declaración Trilateral de noviembre de 2020 ya prevé el desbloqueo de corredores de transporte, y en Ereván se impulsa el proyecto “Encrucijada de la Paz” para reabrir ferrocarriles y carreteras regionales.
No obstante, según la visión de Azerbaiyán cualquier control armenio reforzado en Syunik constituye una “amenaza” a su seguridad y a la libertad de tránsito hacia Najicheván. Y que el temor a un escenario 2 (intervención contra Irán) refuerza la exigencia de Baku de límites claros a la presencia militar armenia en su frontera sur.
Las declaraciones de Ramid Namazov han instalado en el debate público de Azerbaiyán la idea de que “responder a la agresión armenia” podría incluir un ataque o incluso la ocupación de Syunik. Este discurso coincide con un aumento palpable de maniobras militares y presencia de expertos occidentales en la región.
El reto para la estabilidad del Cáucaso Sur pasa ahora por cómo Armenia y sus aliados occidentales contrarrestan esta retórica de Baku, sin que un nuevo enfrentamiento arme el terreno para redefinir, de facto, las fronteras en la zona.






