
Azerbaiyán transfiere la administración del histórico monasterio armenio de Dadivank en Nagorno-Karabaj a la comunidad Udi, reavivando el debate sobre la preservación y apropiación del patrimonio cultural armenio en la región.
El histórico monasterio de Dadivank, ubicado en la región de Karvachar en Nagorno-Karabaj, ha sido transferido por Azerbaiyán a la administración de la comunidad cristiana Udi. La decisión, parte de un proceso controversial sobre la identidad del sitio, ha reavivado el debate en torno a la preservación y apropiación del patrimonio cultural armenio en el Cáucaso. El gobierno azerbaiyano afirma que la comunidad Udi es la legítima heredera del monasterio, lo cual es cuestionado por historiadores y expertos en patrimonio armenio.
El monasterio de Dadivank, construido en el siglo IX, es uno de los ejemplos más notables de la arquitectura medieval armenia en Artsaj (Nagorno-Karabaj). Fundado en honor a San Dadi, un discípulo del apóstol Tadevos, el monasterio fue erigido en el lugar de su martirio y ha sido desde entonces un centro espiritual de gran valor histórico y cultural para los armenios.
Monumentwatch.org, una organización que monitorea el patrimonio cultural en conflicto, enfatiza que las inscripciones y antiguos khachkars (cruces de piedra) en las paredes del monasterio evidencian la conexión histórica de Dadivank con la herencia armenia. Además, numerosas obras y estudios históricos apoyan esta afirmación, describiendo a Dadivank como un importante centro religioso y cultural de Armenia durante la Edad Media.
Desde el fin de la guerra en 2020, la propaganda estatal de Azerbaiyán ha involucrado activamente a la comunidad Udi, cristianos descendientes de los albaneses caucásicos, en un esfuerzo por legitimar la transferencia del monasterio a su administración. Azerbaiyán alega que los armenios intentaron “falsificar” la historia de Dadivank, presentándolo como propio durante el periodo de ocupación armenia de 1993 a 2020. Según los medios azerbaiyanos, el monasterio ha sido devuelto a sus propietarios originales tras la “liberación” de la región.
No obstante, numerosos expertos en patrimonio cultural y estudios del Cáucaso sostienen que el complejo forma parte del legado cultural armenio en Nagorno-Karabaj, y que su transferencia a la administración Udi responde a un intento de reescribir la historia y diluir la identidad armenia en la región.
La disputa sobre Dadivank refleja una realidad más amplia del conflicto en el Cáucaso, donde la identidad cultural y el patrimonio histórico se han convertido en puntos críticos de tensión entre Armenia y Azerbaiyán. Dadivank, junto con otros monumentos armenios en Artsaj, ha sufrido daños y alteraciones a lo largo de los siglos, principalmente durante las guerras y conflictos en la región.
Desde el siglo XII, Dadivank ha sido un importante centro espiritual bajo el gobierno de los príncipes de Khachen, quienes llevaron a cabo trabajos de restauración y ampliación del monasterio, dotándolo de la estructura actual. El complejo incluye dos grandes grupos de monumentos religiosos y seculares, con iglesias, patios y campanarios que evidencian el legado arquitectónico y espiritual de Armenia en la región.

La entrega de Dadivank a la comunidad Udi plantea interrogantes sobre el futuro del patrimonio cultural armenio en Azerbaiyán. Según Monumentwatch.org, esta acción es parte de un esfuerzo más amplio para apropiarse de la historia y el patrimonio cultural armenio, utilizando a la comunidad Udi como herramienta de propaganda para validar sus reclamaciones sobre los monumentos históricos de Artsaj.
La preservación del patrimonio cultural en zonas de conflicto es un desafío constante, especialmente en regiones donde los monumentos representan no solo la historia, sino la identidad de pueblos enteros. La decisión de Azerbaiyán de transferir Dadivank a la administración Udi podría tener un impacto significativo en la conservación y accesibilidad de este sitio para los armenios, que lo consideran parte fundamental de su legado histórico y cultural.






