
El 17 y 18 de julio de 2024, Azerbaiyán acoge el primer Congreso de Movimientos por la Independencia de los Territorios Colonizados por Francia.
El 17 y 18 de julio de 2024, Azerbaiyán acoge el primer Congreso de Movimientos por la Independencia de los Territorios Colonizados por Francia. Este evento, organizado por la Unión Popular para la Liberación de Guadalupe con el apoyo del Grupo de Iniciativa de Bakú, reúne a líderes de más de 15 partidos y movimientos políticos que buscan la independencia de regiones como Córcega, Melanesia, Polinesia, el Caribe y las Antillas.
El Congreso de Movimientos por la Independencia de los Territorios Colonizados por Francia en Bakú representa un nuevo frente en las tensiones entre Azerbaiyán y Europa. La iniciativa de Ilham Aliyev, aunque presentada como un acto de apoyo a los derechos de los pueblos colonizados, es vista por muchos como una estrategia política para debilitar la influencia de Francia y otros países europeos. Las reacciones a este congreso y sus implicaciones futuras serán cruciales para entender la dinámica de poder en la región y más allá.
Ilham Aliyev, presidente de Azerbaiyán, ha sido señalado como el principal patrocinador de este congreso. La iniciativa se enmarca en una estrategia para desafiar la autoridad internacional de Francia y otros países europeos, presentando el evento como un foro para discutir los derechos de los pueblos colonizados y la lucha contra el colonialismo.
El congreso se lleva a cabo en un momento de inestabilidad política en Francia, donde el presidente Emmanuel Macron ha aceptado la renuncia de su primer ministro y el país se enfrenta a la falta de una mayoría parlamentaria. Aliyev parece aprovechar esta situación para promover movimientos separatistas, como una represalia a las posturas proarmenias de Francia tras el conflicto en Nagorno Karabaj y la ocupación de territorios armenios por parte de Azerbaiyán.

La organización de este congreso ha generado diversas reacciones. Según expertos, la iniciativa de Aliyev no solo desafía a Francia, sino que también se posiciona en contra de la civilización euroatlántica occidental, acusándola de neocolonialismo. Francia, por su parte, se espera que dé una respuesta diplomática adecuada, aunque la situación interna complicada podría afectar su capacidad de respuesta.
Como informara SoyArmenio, críticos señalan la paradoja de que Azerbaiyán, un país acusado de violar los derechos humanos y de llevar a cabo una política discriminatoria contra sus propias minorías étnicas, organice un evento de este tipo. Se destaca que Azerbaiyán ha suprimido el derecho a la autodeterminación de la mayoría armenia de Nagorno Karabaj mediante la guerra y el terrorismo de Estado.






