
⚠️ Tensión en el Cáucaso. Azerbaiyán afirma haber frustrado un plan de atentados atribuido al IRGC de Irán. Entre los objetivos: el oleoducto Bakú-Ceyhan, la embajada de Israel y una sinagoga en Bakú. Tres explosivos fueron desactivados.
El gobierno de Azerbaiyán afirmó haber frustrado un presunto plan de ataques terroristas atribuido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán.
El Servicio de Seguridad del Estado aseguró que sus agentes desactivaron explosivos y evitaron ataques contra infraestructuras estratégicas y objetivos religiosos en el país.

Según el comunicado oficial difundido por medios azerbaiyanos, las autoridades detectaron una operación de inteligencia y sabotaje presuntamente organizada por el IRGC.
Entre los objetivos mencionados aparecen el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan, una de las principales rutas energéticas del Cáucaso, y la embajada de Israel en Bakú.
El plan también habría incluido ataques contra la sinagoga Ashkenazi de la capital y contra un líder de la comunidad judía de la región de Nagorno-Karabaj.
Las autoridades sostienen que el objetivo de esas acciones era generar pánico en la sociedad y dañar la imagen internacional del país.
“El Servicio de Seguridad del Estado impidió provocaciones terroristas y la recopilación de datos de inteligencia planificadas por el servicio especial de Irán”, indicó el organismo en su comunicado.

Las autoridades informaron que tres artefactos explosivos fueron introducidos en el territorio azerbaiyano como parte del supuesto plan.
Los dispositivos fueron detectados durante una serie de operaciones de contrainteligencia y posteriormente desactivados por los servicios de seguridad.
“Los explosivos fueron neutralizados y se evitó que fueran entregados a otras personas”, informaron medios locales citando fuentes del Servicio de Seguridad del Estado.
Las fuerzas de seguridad también iniciaron nuevas operaciones para identificar a posibles colaboradores dentro del país.
La acusación aparece en medio de una escalada de tensión entre Irán y varios países de la región. El conflicto se intensificó tras los recientes ataques y contraataques vinculados a la operación militar iniciada por Estados Unidos y Israel contra Irán.
Las autoridades iraníes no confirmaron oficialmente la acusación de Bakú.
El incidente vuelve a colocar al Cáucaso Sur dentro del mapa de la creciente crisis geopolítica que sacude Medio Oriente.






