
Armenia vive un auge en su mercado de inversiones, con más emisiones de bonos y digitalización. ¿Cuáles son las oportunidades, barreras y mitos que rodean este crecimiento?
El mercado de inversiones en Armenia está experimentando un auge de crecimiento sin precedentes. Con un aumento en el número de emisiones y la digitalización de los procesos financieros, el país está atrayendo cada vez más capital. Sin embargo, aún enfrenta barreras tecnológicas y regulatorias que limitan su pleno desarrollo.
Para comprender mejor este panorama, la agencia ARKA entrevistó a Ararat Mkrtchyan, director ejecutivo y socio gerente de Sirius Capital, una empresa de inversión digitalizada en Armenia.
Según Mkrtchyan, Sirius Capital ofrece un acceso completamente digitalizado a los mercados financieros globales, permitiendo a los inversores operar en bolsas de América, Europa, Medio Oriente, China y Rusia sin necesidad de trámites presenciales.
“Con un solo clic, nuestros clientes pueden realizar todas las operaciones sin visitar una oficina ni firmar papeles, todo está en formato digital”, destaca Mkrtchyan, resaltando la transformación tecnológica del sector.
Este avance se refleja en el incremento del número de emisiones de bonos corporativos, con muchas empresas ingresando al mercado financiero por primera vez.

A la hora de estructurar una cartera de inversión, Mkrtchyan sugiere dos pasos fundamentales: abrir una cuenta de corretaje y definir un objetivo de inversión claro.
Las decisiones deben basarse en la edad y el nivel de tolerancia al riesgo. Por ejemplo, los jóvenes pueden beneficiarse más de la inversión en acciones, mientras que los inversores mayores pueden optar por bonos con ingresos por cupones, los cuales en Armenia tienen la ventaja de estar exentos de impuestos.
A pesar del auge, Armenia enfrenta desafíos que frenan su potencia, Una es la falta de infraestructura tecnológica en la bolsa: esto dificulta la integración con mercados internacionales. Y otra es la ausencia de banca abierta: este sistema, que permite la interconectividad entre bancos e instituciones financieras, es clave para el desarrollo del sector.
Mkrtchyan menciona el caso del Reino Unido, donde los bancos fueron obligados a adoptar la banca abierta. Este cambio facilita operaciones sin necesidad de acceder a las aplicaciones bancarias tradicionales, lo que permitiría a Armenia impulsar su mercado financiero.






