
Con motivo del 33º aniversario de la declaración de la República de Artsaj en Nagorno-Karabaj, la Asamblea Nacional insta a las autoridades de Armenia a llevar la cuestión del derecho de retorno ante los tribunales internacionales.
Con motivo del 33º aniversario de la declaración de la República de Artsaj en Nagorno-Karabaj, la Asamblea Nacional insta a las autoridades de Armenia a llevar la cuestión del derecho de retorno ante los tribunales internacionales.
La Asamblea Nacional de Artsaj ha hecho un llamado urgente para que la cuestión del retorno de su pueblo sea llevada ante la justicia internacional, y ha exhortado a la comunidad global a tomar medidas para garantizar los derechos y la seguridad del pueblo de Artsaj. La comunidad internacional, incluida Armenia, enfrenta ahora la responsabilidad de responder a este llamado en medio de una situación que sigue siendo tensa y delicada en el Cáucaso Meridional.
El 2 de septiembre de 1991, los Consejos Regionales de Diputados Populares de Nagorno-Karabaj y Shahumyan adoptaron la histórica decisión de declarar la independencia de la República de Nagorno-Karabaj. Esta decisión fue ratificada mediante un referéndum nacional el 10 de diciembre de 1991 y la proclamación de independencia el 6 de enero de 1992, marcando el nacimiento de lo que muchos consideran la Segunda República Armenia.
Durante las últimas tres décadas, la población de Artsaj ha enfrentado constantes amenazas por parte de Azerbaiyán. A pesar de esto, Artsaj logró desarrollar una sólida infraestructura estatal y democrática, siendo un bastión de la identidad armenia en el Cáucaso. Sin embargo, los recientes eventos de 2020 y 2023, incluyendo operaciones militares y acciones políticas de carácter genocida por parte de Azerbaiyán, han llevado a la ocupación total de Artsaj.

En su comunicado, la Asamblea Nacional de Artsaj hace un llamado a la República de Armenia, los países copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE y la comunidad internacional para que:
El comunicado critica a la Federación de Rusia, los copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE y la comunidad internacional en general por no haber actuado de manera decisiva para evitar la ocupación de Artsaj y la limpieza étnica perpetrada por Azerbaiyán. Además, se condena la falta de acción de Rusia, que, según la Asamblea, no cumplió con su rol de garante de la paz establecido en la declaración tripartita del 9 de noviembre de 2020.






