
🌍 Armenia ante una decisión histórica. ¿Debe la Constitución mantener la referencia a Artsaj? El debate divide al país mientras se negocia la paz con Azerbaiyán.
La Constitución de Armenia fue adoptada en 1995. En el sentido del preámbulo de la ley fundamental del país, dado que se hace referencia a la Declaración de Independencia, y esta última fue adoptada sobre la base de la decisión del 1 de diciembre de 1989, en sentido figurado, Artsaj es Armenia y punto. Después de la guerra de los 44 días, la acusación política más seria presentada contra Nikol Pashinyan es que si él no hubiera declarado el 5 de agosto de 2019 en Stepanakert que “Artsaj es Armenia y punto”, sino que hubiera aceptado “las propuestas favorables a Armenia para la solución de Karabaj presentadas por el Grupo de Minsk de la OSCE”, entonces no habría habido guerra.
La guerra ocurrió, y Nagorno Karabaj ya no existe, no solo como unidad administrativo-territorial, sino tampoco como territorio habitado por armenios o con población armenia. Armenia y Azerbaiyán han rubricado el acuerdo “Sobre el establecimiento de la paz y las relaciones interestatales”, que o bien debe pasar por la firma final y la ratificación para convertirse en parte del sistema legal de las partes, o bien ser “archivado”. Como sucedió con los protocolos armenio-turcos.

La semana pasada, el primer ministro Nikol Pashinyan declaró abiertamente por primera vez que el preámbulo de la nueva Constitución no debe contener una referencia a la Declaración de Independencia. Semejante declaración, por decirlo suavemente, impopular, hecha apenas tres meses antes de las elecciones, solo significa una cosa: si no se cambia el preámbulo de la Constitución de Armenia, no se firmará el tratado armenio-azerbaiyano, y Armenia y Azerbaiyán volverán a un régimen de confrontación.
La oposición, como era de esperar, critica duramente a Pashinyan y considera que está “socavando los cimientos del estado”. Resulta que la definición de “Artsaj es Armenia y punto” es el fundamento del estado armenio. Y si se elimina del preámbulo de la Constitución, el fundamento del estado se socava.
En este caso, nos enfrentamos a una incongruencia jurídico-política: si la declaración “Artsaj es Armenia y punto” fue la causa de la guerra, entonces, como dice Pashinyan, es generadora de conflicto. Si la oposición cree, y además insiste, en que esta definición debe permanecer en el preámbulo de la Constitución, entonces su objetivo es mantener el conflicto con Azerbaiyán. Es decir, se opone a que la paz que existe de facto entre Armenia y Azerbaiyán se institucionalice y se vuelva irreversible, al menos en términos jurídico-contractuales.
Sencillamente no hay otra explicación. Los éxitos militares de la primera guerra de Karabaj no tuvieron ninguna fijación jurídica durante casi un cuarto de siglo. Excepto que Nagorno Karabaj fue reconocido internacionalmente como parte en el conflicto armado y sujeto de estatus. En la situación actual, ¿qué sentido tiene mantener la definición de “Artsaj es Armenia y punto” en el preámbulo de la Constitución de Armenia?






