
El 97,5% de los armenios rechaza cambiar la Constitución como exigencia de Azerbaiyán, según encuesta que revela una fuerte oposición popular a realizar concesiones en el marco del tratado de paz.
En medio de las negociaciones por un tratado de paz entre Armenia y Azerbaiyán, una reciente encuesta de la Fundación ARAR para la Investigación de la Civilización reveló que 97,5% de los armenios se opone a modificar la Constitución de la República de Armenia a solicitud del gobierno de Azerbaiyán.
Además del cambio constitucional, la sociedad armenia manifiesta un fuerte rechazo a otras posibles concesiones territoriales, financieras y militares. El 96,8% de los participantes considera inaceptable pagar una compensación económica a Azerbaiyán, mientras que el 89% se opone a limitar el tamaño y armamento del ejército armenio.
En cuanto a la entrega de enclaves estratégicos como Tavush y Tigranashen a cambio de Artsvashen, el 81,2% se manifestó en contra. De igual forma, el 96,2% rechaza la cesión del llamado “corredor de Syunik”, una ruta que conectaría directamente Azerbaiyán con su enclave de Najicheván, y que Ereván considera una amenaza a su soberanía.
Uno de los puntos más sensibles es el posible asentamiento de azerbaiyanos en territorio armenio, una medida que según la encuesta también es rechazada por el 96,1% de la población. Esta oposición se da en un contexto de creciente tensión fronteriza, con múltiples denuncias de violaciones al alto el fuego por parte de Bakú.
La percepción de inseguridad ha aumentado notablemente en el último año. En octubre de 2024, el 53,4% de los encuestados creía que la seguridad fronteriza se había deteriorado. En febrero de 2025, esa cifra subió al 59,6%. Además, el 75% considera que el país no está preparado para una nueva guerra, pese a que el 60,1% aseguró que, en caso de conflicto, se quedaría con su familia para defender el país.
Como informara SoyArmenio.com las tensiones entre ambos países se intensificaron tras las declaraciones del Parlamento azerbaiyano, que instó a la comunidad internacional a presionar a Armenia para entregar “mapas precisos de campos minados”. En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores armenio afirmó haber entregado 972 mapas sin condiciones previas y estar dispuesto a verificar su precisión con expertos internacionales. “No existen mapas más precisos”, aseguró la portavoz Ani Badalyan.

Mientras tanto, figuras del gobierno estadounidense, como el asesor Eric Jacobs, expresaron públicamente el deseo de ver una paz duradera en la región, calificándola como una oportunidad para una “nueva era de prosperidad en el Cáucaso Sur”. El enviado especial de Washington, Stephen Whitkoff, subrayó que el enfoque del diálogo debe basarse en el pragmatismo y la reciprocidad, aunque Bakú continúa imponiendo condiciones que la opinión pública armenia considera inaceptables.






