
El país avanza hacia un sistema oficial que medirá el conocimiento del armenio en seis niveles internacionales.
Armenia dio un paso clave para internacionalizar su idioma. El Comité de Idiomas del Ministerio de Educación, Ciencia, Cultura y Deportes lanza estándares unificados para enseñar, evaluar y certificar el idioma armenio entre personas que no lo hablan.
El programa, llamado “Armenio para no hablantes de armenio”, comenzó en junio de 2024 con apoyo de la Fundación Izmirlian. Su objetivo apunta a medir el dominio del armenio oriental de forma clara y comparable a estándares europeos.
La iniciativa se basa en el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. Armenia adaptó ese modelo a su propia lengua, sin copiarlo de manera mecánica.
Siranush Dvoyan, presidenta del Comité de Idiomas, explicó que el mayor desafío fue evaluar habilidades comunicativas reales. “No basta con saber gramática. Hay que saber comunicarse”, afirmó. Armenia no contaba con experiencia previa en ese enfoque.
El equipo desarrolló seis niveles de dominio, desde básico hasta avanzado. Cada nivel evalúa lectura, comprensión auditiva, expresión oral y escritura. El sistema también define el vocabulario y los contenidos culturales necesarios.
Davit Gyurjinyan, jefe del grupo de trabajo, aclaró que el proceso combinó experiencia local con modelos internacionales. “Adaptamos principios globales a la lógica del armenio”, sostuvo.
Tras definir los estándares, comenzó la creación de exámenes. Para esa etapa, el equipo recibió formación del Norwich Institute for Language Education.
Anahit Hovhannisyan, especialista en educación, explicó que cada ejercicio debe ser inclusivo y culturalmente respetuoso. “Un detalle mal pensado puede excluir a una persona”, señaló al recordar un ejemplo de evaluación visual.
Los contenidos evitan tanto la jerga cerrada como un lenguaje excesivamente literario. El objetivo apunta a reflejar el armenio real, el que se habla en la vida cotidiana sin perder corrección.
El desafío fue mayor en los niveles iniciales. Según Dvoyan, el armenio estándar rechaza la vulgaridad, pero los principiantes necesitan textos simples. El equilibrio resultó clave.

Los materiales presentan a Armenia como una civilización antigua y como un Estado moderno. Historia, cultura y vida diaria conviven en los textos.
Gohar Harutyunyan explicó que los niveles intermedios preparan a los estudiantes para situaciones reales. Visitar museos, consumir medios armenios o interactuar socialmente forman parte del enfoque.
Ani Hovnanian destacó la motivación como eje central. “Aprender y rendir un examen debe resultar interesante”, afirmó.
El sistema también tendrá impacto legal. La Ley del Idioma de Armenia exige dominio del armenio, pero no define niveles. Ese vacío impulsa ahora una reforma legislativa.
Durante 2026 comenzarán pruebas piloto. El sistema completo entraría en vigor en 2028, con una futura extensión para hablantes nativos.






