
Armenia y Turquía reanudarán reuniones para la reactivación del ferrocarril Gyumri-Kars, clave en el comercio regional. Este paso impulsa la normalización de relaciones entre ambos países.
Armenia y Turquía han anunciado avances hacia la reanudación del ferrocarril Gyumri-Kars, una línea ferroviaria suspendida desde hace tres décadas y que podría convertirse en un eje crucial para el comercio y las conexiones entre el Golfo Pérsico, el Mar Negro, el Mar Caspio y el Mar Mediterráneo.
El vicepresidente de la Asamblea Nacional de Armenia y representante especial para la normalización de relaciones con Turquía, Rubén Rubinyan, comunicó que próximamente se reunirán delegados de ambos países para evaluar los requisitos técnicos que permitan reactivar el transporte ferroviario. Aunque aún no se ha fijado una fecha exacta para el encuentro, las conversaciones recientes y el optimismo en el gobierno armenio sugieren un paso positivo en la relación bilateral.
La línea Gyumri-Kars es fundamental en la conexión comercial y de transporte, no solo para Armenia y Turquía, sino también para la región en su conjunto. Además de mejorar el flujo comercial, la reactivación de este ferrocarril puede facilitar la movilidad y el desarrollo económico en áreas estratégicas, abriendo una vía de acceso entre continentes y fortaleciendo la cooperación económica entre Armenia y sus vecinos.
Durante el reciente Congreso Mundial de la Federación Internacional de Carreteras en Estambul, representantes de los Ministerios de Infraestructuras de ambos países sostuvieron conversaciones sobre infraestructura, aunque sin detalles específicos sobre la línea ferroviaria. Sin embargo, este diálogo interministerial evidencia una creciente voluntad de ambos gobiernos para avanzar en este tipo de proyectos de integración regional.
La iniciativa del ferrocarril Gyumri-Kars es parte de un proceso de normalización entre Armenia y Turquía, que incluye la reapertura de fronteras y el restablecimiento de relaciones diplomáticas. En una reunión en julio en el renovado puesto de control de Márgara, los enviados especiales de ambos países, Rubinyan y Serdar Kılıç, se comprometieron a trabajar juntos en las condiciones técnicas y diplomáticas para la reapertura de la frontera y la reactivación del tráfico ferroviario.
Por su parte, el Ministro de Asuntos Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyan, destacó en la reciente reunión de la plataforma “3+3” en Estambul el potencial de esta conexión para promover una mayor interconectividad en la región, respaldando la paz y la estabilidad.

Pese a los desafíos históricos y recientes, el Ministro Mirzoyan expresó un optimismo cauteloso sobre los avances, señalando que los diálogos actuales tienen un “contenido significativo” y confían en ver logros tangibles en el futuro cercano. Para Armenia, la expectativa es clara: que la apertura de las fronteras y el establecimiento de relaciones diplomáticas se den pronto.
Sin embargo, el progreso depende de la voluntad política de ambas partes. Rubinyan subrayó que Armenia está lista para avanzar hacia la normalización y que, a pesar de la lentitud en la implementación de acuerdos anteriores, espera que la disposición de Turquía permita concluir el proceso con relaciones diplomáticas plenas y fronteras abiertas.
La reactivación de la línea ferroviaria Gyumri-Kars es un componente clave en el proceso de paz y de desarrollo económico entre Armenia y Turquía, y ofrece a ambos países la oportunidad de forjar un nuevo capítulo de cooperación. Con el interés mutuo en mejorar la conectividad y los recientes gestos diplomáticos, el proyecto puede sentar las bases para un futuro de estabilidad y prosperidad regional.






