
Armenia y Turkmenistán reactivan negociaciones para importar gas a través de Irán y fortalecen su cooperación económica. ¿Se materializarán finalmente los "miles de millones" prometidos en 2017?
Las relaciones entre Armenia y Turkmenistán han cobrado un nuevo impulso con la reanudación de negociaciones sobre la compra de gas turcomano a través de Irán y el fortalecimiento de la cooperación económica. Así lo anunció Artashes Tumanyan, asesor del Primer Ministro de Armenia, quien destacó que el acuerdo podría implicar la importación de 600 millones a 1.000 millones de metros cúbicos de gas al año mediante el método swap con Irán.
Si el proyecto energético se concreta, podría representar un cambio estratégico para Armenia en términos de seguridad energética y diversificación de suministros, reduciendo su dependencia del gas ruso.
No es la primera vez que Ereván intenta negociar el suministro de gas con Ashgabat. Ya en 2017, durante el gobierno de Karen Karapetyan, se planteó la opción de un acuerdo similar, pero el plan no prosperó debido a desacuerdos entre Irán y Turkmenistán sobre compromisos financieros y técnicos.
Según Tumanyan, Teherán y Ashgabat han resuelto parte de sus diferencias, pero el precio del gas sigue siendo el principal obstáculo. En este contexto, el acuerdo actual dependerá de la capacidad de Armenia para negociar tarifas competitivas.
“Después de la guerra de 2020, las realidades políticas en la región han cambiado, lo que también ha influido en las negociaciones entre Turkmenistán e Irán”, explicó Tumanyan.

Más allá del gas, los lazos económicos entre Armenia y Turkmenistán están en crecimiento. Durante la décima sesión de la Comisión Intergubernamental de Cooperación Económica, el vicepresidente del Gabinete de Ministros de Turkmenistán, Batyr Amanov, enfatizó la importancia de profundizar la asociación en diversas áreas, incluyendo el comercio bilateral, con exportaciones armenias de productos químicos, farmacéuticos y agrícolas, mientras que Turkmenistán envía textiles y productos industriales ligeros.
También destacaron la colaboración en educación y ciencia, con estudiantes turcomanos en universidades armenias y proyectos conjuntos en sismología y física, así como los intercambios en deporte y cultura, fortaleciendo los lazos entre ambos países.
Amanov subrayó que existe un potencial significativo para aumentar el volumen del comercio bilateral, consolidando a Armenia como un socio estratégico de Turkmenistán en la región.






