
Armenia asegura soberanía total sobre el ferrocarril #TRIPP. Mirzoyan descarta control de EEUU y confirma que Irán y Rusia no expresaron objeciones. Nuevo equilibrio en el Cáucaso Sur.
El ministro de Asuntos Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyan, aclaró que Estados Unidos no tendrá control sobre el ferrocarril que se reconstruirá en el país en el marco del proyecto TRIPP. “Esto no significa control estadounidense de la infraestructura. Armenia tendrá soberanía directa, todo está firmado y publicado”, dijo el ministro durante el foro organizado por el centro analítico Orbel.
Mirzoyan explicó que una empresa armenia-estadounidense administrará la construcción y la gestión diaria del ferrocarril. Subrayó que tanto Irán como Rusia no han expresado inquietudes sobre el proyecto. “La presencia estadounidense en la región no es nueva. También hay empresas con capital argentino, francés y chino. El interés de Estados Unidos tiene un componente económico y también una garantía de paz”, afirmó.
El proyecto TRIPP forma parte del acuerdo firmado en Washington entre el primer ministro Nikol Pashinyan, el presidente Ilham Aliyev de Azerbaiyán y el presidente estadounidense Donald Trump. La iniciativa busca reconstruir la conexión ferroviaria entre Armenia y Azerbaiyán después de décadas de bloqueo. Para Ereván, esta infraestructura apunta a reforzar la estabilidad regional y reducir tensiones.
Mirzoyan insistió en evitar el uso del término “corredor”. “Si alguien usa ese término, surge la idea de intenciones ocultas que podrían dañar la soberanía. El nombre acordado es TRIPP. Todos los demás nombres no son aplicables”, dijo.

Mirzoyan también confirmó un acuerdo para aumentar los vuelos entre Turquía y Armenia. Señaló que, pese a la frontera cerrada, el diálogo político continúa. “El problema es la falta de relaciones diplomáticas y la frontera cerrada. Pero hay vuelos y habrá más”, afirmó.
El canciller señaló que no existe contradicción entre profundizar relaciones con la Unión Europea y con la Organización de Cooperación de Shanghái. “Hay muchos programas en discusión con la UE. La adhesión se convirtió en política obligatoria. Al mismo tiempo, se abrió el proceso hacia la OCS”, recordó.






