
Armenia está desarrollando un innovador sistema de evaluación de pobreza para transformar la manera en que se aborda la asistencia social en el país.
El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de Armenia está desarrollando un innovador sistema de evaluación de pobreza para transformar la manera en que se aborda la asistencia social en el país. Este enfoque, que reemplazará un sistema que ha estado en vigor durante más de dos décadas, busca incentivar el empleo en lugar de perpetuar la dependencia de los beneficios estatales, según explicó el Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Narek Mkrtchyan, en una reciente entrevista con la Televisión Pública de Armenia.
El sistema vigente presenta importantes limitaciones tanto en la identificación de beneficiarios como en su capacidad para abordar los desafíos socioeconómicos actuales.
“El nuevo modelo ofrecerá un análisis exhaustivo de los ingresos y activos familiares, utilizando tecnologías digitales y datos proporcionados por diversos organismos”, informó el ministro.
Además, este método incorporará herramientas avanzadas para asegurar que los recursos estatales lleguen a quienes más los necesitan, con un fuerte enfoque en promover la inclusión laboral.
Una de las características más destacadas del nuevo sistema es que los ciudadanos que encuentren empleo no perderán de inmediato sus prestaciones sociales. Este enfoque gradual permitirá a las personas integrarse al mercado laboral sin temor a perder apoyo económico esencial. Sin embargo, el sistema también incluirá medidas disciplinarias: aquellos aptos para trabajar que rechacen ofertas laborales sin una justificación razonable podrían ser excluidos del programa de beneficios sociales.
El mercado laboral en Armenia ha mostrado un crecimiento constante en los últimos años. Según el ministro Mkrtchyan, en noviembre de 2024 se registraron 782.832 puestos de trabajo, un aumento del 6,1% en comparación con el año anterior. Además, el número de familias que reciben beneficios sociales ha disminuido significativamente, pasando de 90.000 en 2018 a 60.000 en 2024. Esta reducción se atribuye a una mejor gestión administrativa y al crecimiento económico general.

A pesar de estos avances, el desempleo juvenil sigue siendo un reto importante. Alrededor de 130.000 jóvenes entre 18 y 29 años no estudian ni trabajan. Para enfrentar esta situación, el gobierno planea implementar programas de capacitación y reciclaje profesional a gran escala, que les permitan adquirir habilidades relevantes para el mercado laboral moderno.
El gobierno de Armenia también ha fijado metas ambiciosas para reducir la pobreza. Según el Comité Nacional de Estadística, la tasa de pobreza se redujo al 23,7% en 2023, mientras que la pobreza extrema disminuyó al 1,1%. Con base en estos resultados, el gobierno busca erradicar la pobreza extrema para 2026.
“Este nuevo sistema no sólo mejorará la distribución de recursos, sino que también creará una base sólida para el crecimiento económico sostenible y la inclusión social”, destacó Mkrtchyan.






