
⚠️ Pashinyan advierte a Moscú: el ferrocarril es estratégico y Armenia está lista para retomarlo.
El primer ministro Nikol Pashinyan lanzó una advertencia directa a Rusia. Armenia retirará de la concesión rusa varios tramos ferroviarios si no se realizan las inversiones comprometidas en tiempo y forma. El mensaje llegó tras su reunión con Vladímir Putin en San Petersburgo.
Durante una sesión informativa en el Gobierno, Pashinyan confirmó que Armenia está dispuesta a financiar con recursos propios la restauración del ferrocarril si Moscú no actúa. “Si la Federación Rusa ve problemas para cumplir a tiempo, podemos retirar esas secciones de la concesión”, afirmó.
El ferrocarril armenio, concesionado a Ferrocarriles Rusos (RZD), resulta clave para el proceso de desbloqueo regional. Pashinyan detalló las prioridades inmediatas que Ereván considera estratégicas para la conectividad y la economía.
“Es importante restaurar el tramo de Tavush, al menos hasta la estación de Ijevan”, explicó. También mencionó obras en Akhurik, desde la frontera con Turquía, y la restauración del tramo entre la frontera con Najicheván y Yeraskh.
Según el primer ministro, estas obras permitirían reactivar rutas clave para el comercio, el tránsito regional y la integración económica.

El sistema ferroviario armenio se encuentra bajo gestión rusa desde 2008, cuando el Gobierno transfirió la red a RZD por 30 años, con opción de prórroga por una década. A cambio, la empresa estatal rusa asumió compromisos de inversión, modernización y mejora de la seguridad.
Pashinyan dejó claro que la paciencia se agota. “Esperamos que Rusia realice los trabajos lo antes posible”, sostuvo, aunque subrayó que Ereván ya no descarta recuperar el control directo de los tramos estratégicos.
El primer ministro vinculó la restauración ferroviaria con la demarcación de fronteras en el Cáucaso Sur. Señaló que antes de construir ferrocarriles, gasoductos o líneas eléctricas, debe definirse con claridad el trazado de las fronteras estatales.
En ese contexto, afirmó haber discutido con Putin “los cambios positivos que se están produciendo en la región” y las oportunidades que estos abrirían para las relaciones bilaterales y la Unión Económica Euroasiática.
La advertencia de Pashinyan marca un giro firme. Armenia eleva la presión sobre Rusia y deja claro que la infraestructura ferroviaria ya no es solo un asunto técnico, sino una herramienta de soberanía y política regional.






