
🚨 Armenia busca aliados en Kazajstán y Qatar para gestionar sus ferrocarriles. Moscú dice "no" y estalla la tensión soberana. 🌍⚖️ #Geopolítica
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, puso sobre la mesa un tema crítico durante su reciente encuentro con Vladimir Putin en Moscú. El mandatario armenio propuso formalmente revisar la gestión de los Ferrocarriles del Cáucaso Sur para acelerar el proyecto de desbloqueo regional.
“Esperamos resolver este problema en asociación con nuestros socios rusos“, afirmó Pashinyan al sugerir una nueva administración.
Ereván planteó ceder la concesión a un tercer país amigo, mencionando a Kazajstán, Emiratos Árabes Unidos o Qatar como posibles candidatos. Pero el ministro de Transportes ruso, Andréi Nikitin, aseguró con firmeza que no piensan ceder el control ante nadie.
Moscú mantiene una postura inamovible sobre la red ferroviaria armenia, la cual gestiona mediante una concesión firmada en el año 2008. La portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, destacó que Rusia invirtió más de 30 mil millones de rublos en la infraestructura del país.
Mientras Ereván busca alternativas para evitar un callejón sin salida logístico, el Kremlin defiende su papel como administrador responsable.
Voces críticas en Armenia recuerdan a Rusia que los ferrocarriles son propiedad inalienable del estado soberano y no de la federación.

El panorama se complica debido a los avances de Turquía y Azerbaiyán en la construcción de la vía Kars-Igdir-Najicheván. Este desarrollo acelerado permite a los países vecinos ignorar las vías armenias, dejando al país en una situación de aislamiento económico similar a la de hace un siglo.
Pashinyan insiste en rehabilitar los tramos hacia Yeraskh y Akhuryan bajo una gestión que sea aceptable tanto para Armenia como para Rusia. No nos opondremos si una empresa kazaja es aceptable para ambas partes, reiteró el primer ministro ante la prensa.
La propuesta de transferir el mando a países como Qatar o los Emiratos genera debate interno sobre la verdadera autonomía del país. Algunos sectores cuestionan por qué, tras nacionalizar las Redes Eléctricas de Armenia, el gobierno no recupera la gestión directa de los trenes.
Para muchos analistas, el control de las vías funciona más como una herramienta de asfixia que como un motor de desarrollo. El resultado de este pulso definirá si el país se integra en los corredores globales o si queda como simple observador del progreso ajeno.






