
🚫 Armenia rechaza la propuesta de EE. UU. de arrendar el “corredor Zangezur”. “Percibimos el peligro de ceder soberanía”, dijo el diputado Arman Egoyan. El gobierno niega rotundamente cualquier memorando. 👉
El gobierno de Armenia rechazó formalmente la propuesta de Estados Unidos para alquilar una ruta de tránsito de 42 kilómetros a través de la provincia de Syunik, que sería utilizada para conectar el territorio continental de Azerbaiyán con su exclave de Najichevan. Así lo confirmó Arman Egoyan, presidente de la Comisión de Integración Europea del Parlamento, quien advirtió que dicha iniciativa implicaba “el peligro de ceder soberanía”.
“No aceptamos la propuesta estadounidense sobre el llamado ‘corredor Zangezur’. Percibimos el riesgo de comprometer los principios fundamentales de soberanía e integridad territorial”, declaró Egoyan en una entrevista con el medio armenio Factor. Aclaró que el gobierno está abierto a debatir el desbloqueo de comunicaciones regionales, pero dentro de un marco claro de reciprocidad y jurisdicción nacional.
Con el rechazo oficial de la propuesta estadounidense, Armenia reafirma su voluntad de desbloquear rutas regionales, pero sin renunciar a su soberanía ni aceptar condiciones impuestas por potencias externas. El episodio también expone la fragilidad informativa del entorno regional, donde los rumores y la desinformación pueden convertirse en herramientas geopolíticas.

Las declaraciones de Egoyan se producen en medio de una fuerte polémica causada por un artículo publicado por el medio español Periodista Digital, que aseguraba haber accedido a un memorando secreto entre Ereván, Bakú y Washington. Según dicha versión, Estados Unidos habría logrado un acuerdo para arrendar el corredor durante 99 años, desplegar 1.000 efectivos de una empresa militar privada y controlar completamente la vía, lo que fue inmediatamente desmentido por el Departamento de Información del Gobierno de Armenia.
La información difundida por Periodista Digital fue rápidamente replicada por propagandistas prorrusos y medios como Sputnik Armenia, generando confusión en la opinión pública. Sin embargo, el gobierno de Pashinyan negó rotundamente la existencia de tal memorando y lo calificó como parte de una campaña de desinformación orquestada desde el extranjero.
La supuesta oferta estadounidense formaba parte de un marco conceptual diseñado para encontrar una salida diplomática al bloqueo de rutas de transporte que enfrenta la región desde la guerra de 2020. Según fuentes independientes como Olesya Vartanyan, experta en conflictos del Cáucaso Sur, la iniciativa estadounidense no era un acuerdo cerrado, sino una idea preliminar sujeta a negociación.
Washington había planteado la posibilidad de que una empresa extranjera operara la ruta, sin que ello implicara la transferencia de soberanía armenia. El primer ministro Nikol Pashinyan incluso señaló, durante una rueda de prensa, que casos similares —como la gestión privada del aeropuerto de Zvartnots— no han comprometido la autoridad nacional.
Sin embargo, tanto desde el Parlamento como desde sectores de la sociedad civil armenia, crece la preocupación de que ceder la gestión de un corredor estratégico a un actor extranjero, incluso temporalmente, pueda abrir la puerta a nuevas formas de presión regional o internacional.
Azerbaiyán y Turquía han presionado constantemente para establecer lo que denominan el “Corredor de Zangezur”, una vía extraterritorial que cruzaría Syunik sin supervisión armenia. Armenia ha rechazado este planteo y ha propuesto en su lugar el “Cruce de Paz”, una red de rutas bajo control soberano de cada país implicado.
La tensión en torno a este corredor también involucra a Irán, que se ha manifestado en reiteradas ocasiones contra cualquier modificación de fronteras o presencia militar extranjera cerca de su frontera norte. Mientras tanto, Rusia observa con recelo cualquier intento de Estados Unidos de asumir un papel más activo en el Cáucaso Sur, región que tradicionalmente considera bajo su esfera de influencia.






