
Armenia rechaza la demanda de Azerbaiyán ante el Tribunal de La Haya, calificándola de infundada. Informes internacionales muestran que Azerbaiyán es responsable de los daños ecológicos en la región.
Ereván, 16 de febrero de 2025 – Armenia rechaza categóricamente las acusaciones de Azerbaiyán sobre presuntos daños medioambientales en Nagorno-Karabaj, calificándolas de “infundadas” y “distorsionadas”.
El gobierno armenio ha reiterado su compromiso con la conservación del medio ambiente y ha señalado que informes del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y otras entidades independientes demuestran que Azerbaiyán es el verdadero responsable de la degradación ecológica en la región.
Armenia ha dejado claro que no cederá ante demandas sin fundamentos legales, especialmente cuando existen pruebas de que Azerbaiyán ha causado graves daños ambientales en la región. La batalla legal ante el Tribunal de La Haya continuará, mientras las negociaciones de paz siguen en curso.
El 12 de febrero, Armenia recibió la demanda de Azerbaiyán ante el Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya, basada en el Convenio de Berna de 1979. Esta denuncia alega que Armenia es responsable de deforestación masiva, tala descontrolada, minería y construcción de hidroeléctricas en Artsaj (Nagorno-Karabaj).
Sin embargo, Ereván ha respondido con firmeza, argumentando que estas acusaciones no solo carecen de sustento, sino que intentan desviar la atención de los daños ambientales causados por Azerbaiyán en los últimos años.
“La posición jurídica presentada por Azerbaiyán no se ajusta a los principios del Convenio de Berna, cuyo objetivo es fomentar la cooperación internacional en la protección del medio ambiente”, señala el comunicado de la Oficina del Representante Jurídico Internacional de Armenia.

Las autoridades armenias recordaron que en abril de 2024, el tribunal arbitral adoptó varias decisiones favorables a Armenia en el proceso en curso.
Según Yegishe Kirakosyan, representante armenio en tribunales internacionales, “la última demanda de Azerbaiyán es parte de una estrategia para presionar a Armenia en el proceso de paz y obtener ventajas políticas”.
Este nuevo episodio judicial ocurre en un momento clave para las relaciones entre Armenia y Azerbaiyán, ya que ambas naciones están negociando un tratado de paz tras décadas de conflicto por Nagorno-Karabaj.
Mientras tanto, Nikol Pashinyan, primer ministro armenio, ha sugerido que Armenia podría abandonar algunas disputas legales internacionales en un intento de facilitar el acuerdo con Azerbaiyán. Sin embargo, expertos en derechos humanos han criticado esta postura, señalando que los casos ante la Corte Penal Internacional (CPI) son fundamentales para la protección de los desplazados por la guerra.






