
Armen Grigoryan presentó el proyecto 'Encrucijada de la Paz' en una reunión de la OTAN, destacando los esfuerzos de Armenia para alcanzar la paz con Azerbaiyán y fortalecer la estabilidad en el Cáucaso Meridional.
El 30 de septiembre, Armen Grigoryan, secretario del Consejo de Seguridad de Armenia, presentó el proyecto “Encrucijada del mundo” en una reunión del Comité de Diputados de Representantes Permanentes de la OTAN (DPRC), celebrada en Bruselas.
Esta reunión, presidida por Javier Colomina, representante especial del Secretario General de la OTAN para el Cáucaso Sur y Asia Central, abordó temas clave sobre la seguridad en la región y las relaciones entre Armenia y Azerbaiyán.
La presentación del proyecto “Encrucijada del mundo” y los avances en el proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán son pasos importantes hacia la estabilización de una región históricamente volátil. La cooperación internacional, el apoyo de la OTAN y la participación activa de la Unión Europea juegan un papel clave en estos esfuerzos. Armenia continúa comprometida con el desarrollo de una paz duradera, impulsando iniciativas que favorecen el diálogo y la colaboración entre los países del Cáucaso Meridional.

El proyecto “Encrucijada del mundo” es una iniciativa estratégica de Armenia para promover la estabilidad y la cooperación en el Cáucaso Meridional. Durante la sesión en Bruselas, Grigoryan destacó las oportunidades que este proyecto ofrecería para mejorar las relaciones económicas y fortalecer la resiliencia del país a través de la cooperación internacional. Este proyecto tiene como objetivo posicionar a Armenia como un punto de convergencia para el diálogo y la paz en una región históricamente inestable.
Grigoryan también enfatizó la importancia de la colaboración con la Unión Europea (UE), y subrayó cómo el proyecto contribuirá al desarrollo de relaciones bilaterales más sólidas con los países de la UE, promoviendo tanto el crecimiento económico como la estabilidad política.
Uno de los puntos más importantes abordados por Grigoryan fue el estado actual de las relaciones entre Armenia y Azerbaiyán. El secretario reveló que Armenia ha entregado el décimo paquete de propuestas para un tratado de paz a Azerbaiyán, mostrando su compromiso para alcanzar un acuerdo duradero.
“Armenia reafirma su disposición a establecer la paz en el Cáucaso Meridional“, afirmó Grigoryan durante la sesión de preguntas y respuestas con los representantes de la OTAN.
El secretario también reconoció el papel crucial que desempeña la Misión de Observación Civil de la Unión Europea en Armenia para garantizar la seguridad y estabilidad en la región, un aspecto fundamental en el contexto del diálogo continuo con Azerbaiyán.
Otro de los temas discutidos en la reunión fue la nueva agenda de asociación entre Armenia y la Unión Europea. Grigoryan resaltó que esta colaboración no solo busca reforzar las relaciones bilaterales, sino que también se orienta a aumentar la resiliencia económica y la capacidad del país para enfrentar desafíos regionales y globales.
La participación de Armenia en foros internacionales como el DPRC de la OTAN subraya la importancia de su colaboración con organizaciones internacionales para garantizar la paz y estabilidad en el Cáucaso Sur. El diálogo entre los representantes de Armenia y los miembros de la OTAN es vital para fomentar la cooperación en materia de seguridad y para impulsar iniciativas que promuevan la resolución pacífica de los conflictos en la región.

El proyecto armenio de comunicaciones regionales “Encrucijada del mundo” fue presentado por el Primer Ministro de la República de Armenia, Nikol Pashinyan, en noviembre de 2023 en el foro “La Ruta de la Seda” en Tbilisi.
La idea clave del proyecto es el lanzamiento (reanudación) y el desarrollo de las comunicaciones de transporte entre Armenia, Georgia, Turquía, Azerbaiyán e Irán mediante el uso de carreteras, ferrocarriles, cables, oleoductos y líneas eléctricas.
Esto permitirá crear una ruta corta y eficaz entre los mares Caspio y Mediterráneo, así como una ruta desde el Golfo Pérsico hasta el Mar Negro.
Según la posición de Armenia, todas las infraestructuras operan bajo la soberanía y jurisdicción de los países por cuyo territorio pasan; cada país implementa controles fronterizos y aduaneros en su territorio y garantiza la seguridad del movimiento de mercancías, vehículos y personas a través de ellos






