
Armenia negocia con nuevos países para diversificar sus importaciones de trigo, debido a la falta de rentabilidad de la producción local.
El Ministro de Economía de Armenia, Gevorg Papoyan, anunció el 5 de noviembre que el país está en conversaciones con varios países para diversificar sus importaciones de trigo. Esta decisión se toma en respuesta a la falta de rentabilidad de la producción nacional de trigo, que ha generado un desafío económico en el sector agrícola.
Durante una reunión en la Asamblea Nacional, Papoyan destacó que Armenia, que actualmente importa el 99% de su trigo, está considerando alternativas para reducir su dependencia de Rusia, país que históricamente ha sido su principal proveedor. “Este proceso de diversificación es normal y lógico, no está dirigido contra ningún país”, explicó el ministro, sugiriendo que, por ejemplo, si Armenia importara todo el trigo de Rumania, no tendría problema en negociar con Rusia.
El cultivo de trigo en Armenia ha demostrado ser económicamente inviable. Según Papoyan, los agricultores de trigo reciben productos valorados en aproximadamente 1.031 dólares por hectárea, mientras que los costos de producción ascienden a 1.082 dólares por hectárea. Para que la producción sea rentable, se necesitarían subsidios de alrededor de 206 dólares por hectárea. Además, la reciente caída de los precios internacionales del trigo ha empeorado aún más la situación, haciendo que la producción local sea aún menos competitiva.

En 2023, Armenia produjo 130 mil toneladas de trigo, pero dependió de las importaciones para cubrir el 70% de su consumo, con 450 mil toneladas importadas, principalmente de Rusia. Esta dependencia ha hecho que la seguridad alimentaria sea una preocupación, especialmente en el contexto de la rentabilidad negativa de la producción local.
A pesar de las dificultades económicas, Papoyan subrayó la importancia de continuar fomentando el cultivo de trigo, incluso si resulta en pérdidas económicas, para garantizar la seguridad alimentaria del país. Como parte de esta estrategia, también se contempla el cultivo en tierras baldías, lo que podría contribuir a mejorar la producción interna.
El gobierno armenio sigue explorando opciones para asegurar una oferta estable y diversificada de trigo, con el objetivo de minimizar los riesgos asociados a la dependencia de un solo proveedor. La diversificación de las fuentes de importación será clave para la estabilidad económica y alimentaria de Armenia en los próximos años.
Fuentes:






