
Armenia busca producir entre el 25% y el 30% de sus productos técnico-militares necesarios, mientras expande sus alianzas estratégicas y aumenta la inversión en defensa.
Armenia ha marcado un objetivo estratégico en su defensa: producir entre el 25% y el 30% de los productos técnico-militares que necesita dentro de su propio territorio. Este ambicioso plan busca fortalecer la autonomía y la capacidad del país para proteger su integridad territorial, según declaró Armen Grigoryan, secretario del Consejo de Seguridad de Armenia.
Durante la Segunda Cumbre Mundial Armenia celebrada el 18 de septiembre en Ereván, Grigoryan explicó que, aunque este objetivo ha presentado desafíos significativos, confía en que tanto el sector privado como la industria militar nacional puedan adaptarse y contribuir a la arquitectura de seguridad del país.
Hasta hace pocos años, la cooperación militar de Armenia estaba casi exclusivamente vinculada a Rusia, que representaba más del 96% del volumen total de este tipo de acuerdos. Sin embargo, debido a la caída en las relaciones con Moscú, esta cifra ha disminuido dramáticamente al 10%.
En su lugar, Armenia ha encontrado nuevos socios en India y Francia, que han surgido como aliados clave en la cooperación técnico-militar. Grigoryan mencionó que el país está en búsqueda de otros socios para hacer más eficiente esta colaboración, con el fin de proteger sus prioridades estratégicas, que incluyen el fortalecimiento de la soberanía y la democracia.
Uno de los indicadores más reveladores de esta transformación es el dramático aumento en la inversión del gobierno en la industria militar. Según Grigoryan, el presupuesto asignado a esta área se ha multiplicado por 100 en los últimos cuatro años. “Si en 2020 la cantidad era relativamente modesta, hoy hemos visto un crecimiento impresionante en los pedidos realizados a la industria militar”, destacó Grigoryan.
Este aumento no solo refleja un mayor enfoque en la defensa, sino también el reconocimiento de que las soluciones tecnológicas e innovadoras son esenciales para el crecimiento de la industria militar armenia y para la competitividad de su Ejército.

El Ministro de Industria de Alta Tecnología, Mkhitar Hayrapetyan, informó que el Ministerio de Defensa de Armenia ha firmado 52 contratos de tres años con 27 fabricantes nacionales, por un valor total de 171 mil millones de drams (alrededor de 441 millones de dólares). Estos contratos incluyen la producción de varios tipos de armas, drones, sistemas de control y otros productos militares, basados en tecnologías avanzadas.
Hayrapetyan destacó que, aunque el sector militar ha mostrado un crecimiento notable, aún existen limitaciones significativas en cuanto a recursos humanos y logros tecnológicos. Actualmente, hay 60 empresas registradas en el complejo militar-industrial de Armenia, que emplean a unos 2,500 especialistas. A pesar de los avances, la industria sigue siendo dependiente de investigación científica e innovación para mantenerse competitiva en el mercado global.
En los primeros ocho meses de 2024, la industria militar de Armenia pagó más de 6 mil millones de drams en impuestos, lo que representa un aumento del 70% en comparación con el mismo periodo en 2023. Este incremento es una señal del crecimiento sostenido del sector, y se espera que la industria continúe expandiéndose con la implementación de una estrategia a largo plazo.
Según Hayrapetyan, el potencial de la industria militar es enorme, y se está convirtiendo en uno de los sectores más importantes de la economía armenia. Los esfuerzos del gobierno por aumentar la capacidad de producción militar dentro del país subrayan la importancia de una industria militar autosuficiente en el contexto de las crecientes tensiones geopolíticas en la región.






