
Armenia desbloquea acceso a armas modernas. Pashinyan dijo que la legitimidad territorial cambia las reglas y reduce riesgos de guerra. 8 mil funcionarios escucharon su mensaje sobre continuidad estatal y defensa. 🇦🇲🛡️
El primer ministro Nikol Pashinyan sostuvo que Armenia superó años de restricciones en la compra de armas y tecnología militar, porque varios países creían que Ereván podía usar ese material fuera de su territorio soberano. El jefe de Gobierno habló en el Primer Congreso de Representantes de los Órganos Estatales, celebrado en el Complejo Karen Demirchyan.
Pashinyan explicó que “muchos países simplemente se negaron a vendernos armas y equipos” por temor a un uso fuera de las fronteras reconocidas internacionalmente. Aseguró que esa situación cambió porque Armenia sostiene todas sus relaciones exteriores sobre la Declaración de Alma-Ata de 1991, que define los límites reconocidos del país.
“La legitimidad no garantiza la seguridad, pero ofrece un nivel más alto de protección y menos vulnerabilidad”, dijo el primer ministro. Afirmó que esa legitimidad amplía el acceso a tecnologías defensivas porque “nadie puede cuestionar jamás el derecho de un Estado a proteger su integridad territorial reconocida internacionalmente”.

En su intervención, Pashinyan remarcó que “la legitimidad reduce la probabilidad de terminar en guerra y permite aumentar las capacidades de defensa”. También señaló que la política actual mejora la posibilidad de adquirir armas modernas sin objeciones externas.
El foro reunió a cerca de 8.000 representantes de estructuras estatales, entre ellos el presidente Vahagn Khachaturyan, el titular de la Asamblea Nacional Alen Simonyan, el presidente del Tribunal Constitucional Arman Dilanyan, funcionarios regionales, policías, militares, docentes, personal sanitario y miles de estudiantes.
“Nuestro objetivo es que Armenia exista 50 años, 100 años, 150 años, 500 años, 1000 años y más”, afirmó Pashinyan, en una declaración que buscó fijar una visión de continuidad estatal.






