
🇦🇲🇦🇿 Araik Harutyunyan en juicio en Bakú: “Karabaj era financiado por Armenia y el ejército estaba bajo su mando”. Culpa a Ereván por lo que pasó en la región.
El expresidente de la República no reconocida de Nagorno-Karabaj, Araik Harutyunyan, declaró ante el Tribunal Militar de Bakú que el presupuesto y la infraestructura del territorio se financiaban con fondos estatales del gobierno armenio, mientras que las operaciones militares eran dirigidas por las Fuerzas Armadas de Armenia.
La declaración, realizada en el marco de un proceso judicial sin precedentes contra 15 exlíderes karabajíes, ayuda a refuorzar la narrativa oficial de Azerbaiyán de que Ereván ejercía control directo sobre Karabaj, lo que podría tener consecuencias legales y políticas de largo alcance.
Según informó el medio independiente Kavkazki Uzel, Harutyunyan afirmó que “el presupuesto de la república no reconocida era financiado por Armenia con préstamos sin intereses” y que la banca local, incluyendo Artsakhbank, funcionaba bajo registro del Banco Central Armenio. Además, sostuvo que los fondos del Fondo Panarmenio Hayastan, que presidía en reuniones oficiales, se destinaban a “la construcción de escuelas, viviendas, carreteras y asentamientos”, varios de los cuales quedaron inconclusos tras la Segunda Guerra de Karabaj en 2020.
En una admisión clave, Harutyunyan confirmó ante el tribunal que migrantes provenientes de Siria, Líbano y zonas fronterizas de Armenia, especialmente de Syunik, fueron reubicados en áreas de Azerbaiyán fuera del control de Bakú, incluyendo el distrito de Lachín. “No los obligamos. Eligieron vivir allí porque había mejores condiciones para sus actividades agrícolas”, dijo ante los jueces, citado por la agencia Azertag.
En el aspecto militar, el expresidente volvió a negar haber ordenado ataques a Ganja durante la guerra de 2020, aunque documentos presentados por la fiscalía lo mencionan como autor de dichos bombardeos. “No tenía autoridad para dar esas órdenes. El ejército de Karabaj estaba subordinado al mando armenio y no actuaba de forma independiente”, recalcó Harutyunyan, reiterando que las decisiones estratégicas eran responsabilidad exclusiva de Ereván.

El juicio que se desarrolla en Bakú involucra más de 2500 episodios penales y está dirigido contra una quincena de exfuncionarios de Artsaj, entre ellos los expresidentes Bako Saakyan, Arkadi Gukasyán y el expresidente del Parlamento David Ishkhanyan. El caso del exministro de Estado Ruben Vardanyan se lleva en un proceso separado, aunque paralelo. El próximo capítulo de este juicio está previsto para el 30 de junio.
Los testimonios de Harutyunyan podrían influir no solo en el proceso judicial, sino también en la narrativa regional sobre la legitimidad del control armenio sobre Karabaj y en las relaciones de Armenia con Rusia y Occidente. Por ahora, Ereván asegura que Bakú intenta armar una narrativa de fuerza de ocupación y no de lo que fue, de una resistencia autónoma a la invasión azerbaiyana en sus territorios ancestrales.






