
Armenia e Irán unen fuerzas contra el crimen transnacional. Ereván y Teherán fortalecen su cooperación policial en un momento clave para la seguridad regional del Cáucaso. ¿Nuevo eje estratégico?
Ereván y Teherán avanzan en el fortalecimiento de la cooperación bilateral en la lucha contra el crimen transnacional, en un contexto regional cada vez más complejo. Así lo ratificaron el 30 de junio el jefe de Policía de Armenia, Aram Ghazaryan, y el embajador adjunto de Irán en Armenia, Bahram Taheri, durante una reunión celebrada en la sede del Ministerio del Interior.
El diplomático iraní felicitó a Ghazaryan por su reciente nombramiento, subrayando que la reunión no solo es protocolar, sino un gesto firme del compromiso compartido para profundizar la colaboración entre las fuerzas de seguridad de ambos países.
El nuevo jefe de Policía de Armenia, Aram Ghazaryan, recibió al embajador adjunto de Irán en Ereván para profundizar vínculos en seguridad regional
“Irán y Armenia son países amigos con una relación basada en la historia y en el respeto mutuo”, expresó Taheri, quien también destacó que los desafíos regionales exigen una coordinación más estrecha. Por su parte, Ghazaryan reafirmó la disposición de Armenia a fortalecer los lazos institucionales con la República Islámica, especialmente en materia de inteligencia criminal, control fronterizo y combate a redes de tráfico internacional.
Durante la conversación, ambas partes enfatizaron que la delincuencia transnacional organizada representa una amenaza creciente, tanto para la seguridad interna como para la estabilidad del Cáucaso y Medio Oriente. Según fuentes oficiales, el encuentro abordó mecanismos concretos para mejorar la cooperación operativa, así como la posibilidad de realizar ejercicios conjuntos, intercambio de información y capacitación técnica especializada.

“La coordinación entre nuestras agencias es vital para enfrentar redes que no reconocen fronteras y operan con métodos cada vez más sofisticados”, señaló Ghazaryan, subrayando el papel clave de Irán como socio regional en materia de seguridad.
El encuentro se enmarca en una serie de reuniones bilaterales recientes entre Ereván y Teherán, centradas en temas sensibles como la seguridad fronteriza, la lucha contra el narcotráfico y el contrabando de armas, en un momento en que la frontera sur de Armenia adquiere nueva relevancia estratégica por el conflicto entre Rusia y Occidente y la inestabilidad persistente en Azerbaiyán.
El acercamiento entre Armenia e Irán en materia policial responde también a los profundos reacomodamientos geopolíticos en la región, donde la tensión entre Rusia y Azerbaiyán ha generado preocupación por posibles desbordes en el control fronterizo y el tráfico ilícito. Irán, que comparte más de 40 kilómetros de frontera con Armenia, ha manifestado reiteradamente su interés en preservar la estabilidad del Cáucaso Sur y ha rechazado cualquier rediseño de fronteras o rutas comerciales impuesto por presión extranjera.
En ese contexto, la cooperación antidelincuencial también se convierte en un factor geoestratégico, permitiendo a ambos países proyectar estabilidad en una zona atravesada por rivalidades entre potencias regionales.
Este nuevo impulso en las relaciones entre Armenia e Irán refuerza el camino emprendido por el gobierno de Nikol Pashinyan para sostener una política exterior de equilibrios múltiples, complementando su acercamiento a la Unión Europea con una relación pragmática y de seguridad con Irán, y manteniendo canales de diálogo abiertos con India, Georgia y otros actores clave del entorno.
La profundización de la cooperación contra el crimen transnacional forma parte de esa estrategia. Como concluyó el propio Ghazaryan, “proteger nuestras sociedades de las amenazas del crimen internacional requiere aliados confiables y cooperación real, no solo discursos”.






