
Armenia y Grecia firmaron el plan de cooperación en defensa 2026 y refuerzan su alianza militar estratégica. Más ejercicios, más coordinación y una relación que escala 📈
Armenia y Grecia dieron un paso firme en su relación estratégica. Ambos países firmaron el plan bilateral de cooperación en defensa para 2026, tras una nueva ronda de consultas celebrada el 18 de diciembre en Ereván.
El acuerdo refuerza una relación militar que ya venía en expansión y confirma que la cooperación dejó de ser simbólica para volverse estructural.
Las conversaciones se realizaron en el complejo administrativo del Ministerio de Defensa armenio, encabezadas por Levon Ayvazyan, responsable de Política de Defensa y Cooperación Internacional, y por el general de brigada Christos Spiropoulos, director de Relaciones Internacionales del Estado Mayor de la Defensa Nacional de Grecia.
Durante el encuentro, ambas delegaciones repasaron los avances logrados en 2025 y definieron los ejes centrales que marcarán la cooperación militar durante 2026.
Las partes coincidieron en un punto central. La relación militar alcanzó “un nuevo nivel cualitativo”, no solo por la cantidad de actividades conjuntas, sino por su contenido.
La cooperación actual tiene un carácter integral y abarca nuevas áreas de interés mutuo, en un contexto regional cada vez más sensible en el Cáucaso Sur y el Mediterráneo Oriental.

Durante las consultas, Ayvazyan presentó el proceso de transformación de las Fuerzas Armadas de la República de Armenia, uno de los pilares de la actual política de defensa del país.
Las delegaciones también intercambiaron posiciones sobre seguridad regional e internacional, un tema que ganó peso tras los cambios geopolíticos recientes y el aumento de la cooperación militar entre Armenia y socios europeos.
El resultado concreto del encuentro fue la firma del plan de cooperación en defensa Armenia–Grecia 2026, que contempla decenas de eventos conjuntos tanto en territorio armenio como griego.
El documento marca continuidad, pero también expansión. Refleja una relación que se consolida año tras año y que se apoya en entrenamiento, intercambio institucional y coordinación estratégica.
El acuerdo llega en un momento clave para Armenia, que diversifica sus alianzas en materia de defensa, y para Grecia, que refuerza su presencia en el Cáucaso como actor de equilibrio regional.
La cooperación militar entre ambos países ya no es coyuntural. Empieza a perfilarse como una asociación sostenida en el tiempo.






