
Armenia enfrenta brotes de fiebre del Nilo Occidental, una subvariante de ómicron, y un aumento de casos de sarampión, poniendo a prueba su sistema de salud pública
Armenia está actualmente lidiando con tres importantes amenazas para la salud pública: un brote de fiebre del Nilo Occidental, la propagación de una nueva subvariante de ómicron, y un aumento preocupante en los casos de sarampión.
El Ministerio de Salud de Armenia, junto con el Centro Nacional para el Control y la Prevención de Enfermedades, está trabajando en estrecha colaboración con socios internacionales para manejar estos brotes y fortalecer las campañas de vacunación, cruciales para prevenir un mayor deterioro de la situación sanitaria en el país.
El país ha registrado 58 casos de fiebre del Nilo Occidental, con 41 pacientes hospitalizados. Según Stepán Atoyan, jefe del Centro Nacional para el Control y la Prevención de Enfermedades del Ministerio de Salud de Armenia, todos los casos se reportaron en la región de Aragatsotn. Cuatro de los pacientes están en estado grave y, lamentablemente, ya se ha reportado una muerte relacionada con esta enfermedad.

Además, Armenia enfrenta la propagación de una nueva subvariante del coronavirus denominada JN.1, una variante de ómicron. Aunque esta variante es menos infecciosa y transmisible en comparación con otras, su capacidad para evadir el sistema inmunológico sigue siendo una preocupación. En los últimos 14 días, se han reportado 229 nuevos casos de coronavirus en el país, de los cuales 113 se registraron en la última semana.
El número de casos de sarampión en Armenia ha alcanzado los 547 casos hasta el 20 de agosto de este año, casi igualando los 554 casos registrados en todo 2023. Atoyan destacó la importancia de la vacunación como la herramienta más eficaz para controlar el sarampión, especialmente antes del inicio del nuevo año escolar. A pesar de una leve disminución en los casos durante el verano, la posibilidad de un repunte sigue siendo alta si no se intensifican las campañas de vacunación.
Además del sarampión, 98 casos de tos ferina han sido registrados hasta el 1 de agosto de este año, una cifra significativamente superior a los 50 casos reportados en 2023, afectando principalmente a menores de 18 años y niños menores de 6 años.
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