
🚀 Armenia acelera. Exportaciones x2,2 y crecimiento del 7,2% en 2025. El Gobierno apuesta por inversión y tecnología. ¿Nuevo modelo económico en el Cáucaso? 🌍
Las exportaciones de bienes de origen armenio se multiplicaron por 2,2 y el crecimiento económico de Armenia alcanzó el 7,2% en 2025. El ministro de Economía, Gevorg Papoyan, confirmó los datos y defendió el modelo productivo impulsado por el Gobierno.
“El aumento es más de 2 veces. Este crecimiento no habría sido posible sin nuestros programas de aumento de la productividad”, escribió el ministro.
Según explicó, la cartera total de esos programas asciende a 1.500 millones de dólares. “Nuestras empresas compraron equipos de última generación por valor de 1.500 millones de dólares y el Estado paga la totalidad o la mayor parte de los intereses de sus préstamos o leasing”, detalló.
El salto en las exportaciones armenias refleja un cambio estructural en la economía del país. Las compañías locales modernizaron su maquinaria y elevaron la competitividad en mercados internacionales.
El Gobierno cubre intereses financieros para acelerar inversiones. Esa política reduce riesgos empresariales y mejora la capacidad de producción.
La estrategia apunta a consolidar una base industrial más fuerte y menos dependiente de factores externos.

El ministro también informó que el Producto Interno Bruto creció un 7,2% en 2025. La cifra supera el umbral mínimo previsto por el Ejecutivo.
“El objetivo de crecimiento económico promedio del gobierno para 2021-2026 se fijó en un 7%. El índice se ha superado y es del 7,9%. Esto es aproximadamente 2,3 veces mayor que el promedio mundial”, afirmó Papoyan.
El dato consolida la narrativa oficial sobre estabilidad y expansión sostenida. También fortalece la posición de Armenia en el escenario regional.
En un entorno internacional volátil, Armenia mantiene un ritmo superior al promedio global. La combinación de inversión productiva, apoyo estatal y modernización tecnológica marca el rumbo.
El desafío ahora será sostener ese crecimiento sin generar desequilibrios financieros. El Gobierno apuesta a que la productividad continúe impulsando las exportaciones y el empleo.






