
El gobierno de Armenia oficialmente dijo que hay exclusión de los derechos de los armenios de Karabaj de la agenda de negociaciones con Azerbaiyán, lo que desató fuertes críticas de la oposición, que califica la decisión de “traición nacional”.
La reciente declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores de Armenia generó una fuerte controversia política en el país, tras confirmar que la exclusión de los derechos de los armenios de Nagorno-Karabaj de la agenda de las negociaciones con Azerbaiyán.
La exclusión fue justificada por el gobierno armenio como consecuencia del decreto firmado por el entonces presidente de Artsaj, Samvel Shahramanyan, sobre la disolución de la autoproclamada república, efectiva desde el 1 de enero de 2024. Según el comunicado oficial, “tras el desalojo forzoso de los armenios de Karabaj y la disolución de su entidad política, el tema ya no forma parte del proceso de normalización bilateral”.
La reacción no tardó en llegar. El diputado de la oposición Levon Kocharyan, miembro de la facción “Armenia”, calificó la postura del gobierno como “antinacional y traidora”. A través de su canal de Telegram, acusó al Ministerio de “renunciar a los derechos fundamentales del pueblo de Artsaj”, según cita SoyArmenio.com.
Kocharyan subrayó que la eliminación del tema representa una concesión inaceptable a Azerbaiyán y criticó el silencio oficial ante lo que describió como una limpieza étnica encubierta.

El 19 de septiembre de 2023, Azerbaiyán lanzó una ofensiva militar a gran escala sobre el territorio de Nagorno-Karabaj, que resultó en el desarme del Ejército de Defensa de Artsaj y el acuerdo de cese al fuego mediado por la misión rusa. El 28 de septiembre, Shahramanyan firmó el decreto de disolución, y al menos 150.000 armenios se vieron obligados a huir hacia Armenia.
Hoy, se estima que solo una veintena de armenios permanece en el territorio bajo control azerbaiyano, mientras que la población desplazada enfrenta una crisis humanitaria y de vivienda en el país receptor.
Durante meses, Armenia insistió en la creación de un mecanismo internacional para la protección de los derechos de los armenios de Karabaj, incluso promoviendo diálogos directos entre representantes karabajíes y autoridades de Bakú en terceros países. Sin embargo, estas iniciativas fueron rechazadas o resultaron infructuosas.
El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, declaró en enero de 2024 que la insistencia de Ereván en incluir a Karabaj era “el principal obstáculo” para avanzar en el tratado de paz. Hoy, con la retirada oficial del tema, las conversaciones parecen enfocadas únicamente en los aspectos interestatales, dejando de lado el destino de una comunidad históricamente vulnerable.






