
✈️ Armenia rompe rumores. Desmiente restricciones aéreas y permite vuelos incluso de Azerbaiyán. Respuesta a rumores en pleno conflicto regional. 📡 Acusan desinformación
El gobierno de Armenia negó haber cerrado su espacio aéreo a ningún país, incluidos vuelos civiles de Azerbaiyán, y salió al cruce de versiones que circulaban en redes y medios. La aclaración llega en un contexto de tensión regional donde cada movimiento en el cielo tiene impacto político.
El comunicado oficial del Comité de Aviación Civil de Armenia fue contundente. “No se han introducido restricciones al uso del espacio aéreo para ningún país”, afirmó el organismo.
Según la autoridad aeronáutica, Armenia opera bajo el marco del Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional, que prohíbe la discriminación entre Estados.
“Nos guiamos por el artículo 9 del convenio, que impide un enfoque discriminatorio en el uso del espacio aéreo”, remarcó el comunicado oficial.
Esto significa que incluso aeronaves civiles de Azerbaiyán pueden sobrevolar territorio armenio sin restricciones, siempre que cumplan con los procedimientos técnicos habituales.

El Comité explicó que cada vuelo de tránsito internacional se realiza con un plan de vuelo presentado por la aerolínea. No requiere acuerdos bilaterales entre países.
Además, cualquier cambio o restricción se informa mediante el sistema NOTAM, el canal oficial que utilizan los estados para alertar a la aviación global.
“En caso de restricciones, la información se publica en la forma prescrita”, subrayó el organismo.
La aclaración llega tras una ola de versiones que sugerían posibles limitaciones aéreas en el Cáucaso. El gobierno armenio calificó esa información como “especulaciones infundadas y desinformación”.
En un contexto donde las relaciones entre Armenia y Azerbaiyán siguen siendo frágiles, el control del espacio aéreo es un tema sensible.
Sin embargo, Ereván busca mostrarse alineado con normas internacionales y evitar señales que puedan escalar tensiones.
Aunque el anuncio es técnico, tiene lectura política. Mantener el espacio aéreo abierto refuerza la imagen de cumplimiento internacional y estabilidad operativa.
También envía una señal clara: pese al conflicto, Armenia no está cerrando sus cielos.






